Según el fiscal Igorda Silva Spindola, Procurador de la República de Amazonas, la situación es gravísima por lo que se investigarán delitos como la falta de corrección administrativa debido a las muertes producto de la falta de oxígeno en los hospitales de Manaos. Además afirmó el día de ayer jueves 14/1 que "el departamento de Logística del Ministerio de Salud sólo se reunió hoy (jueves) para atender esto luego de haber sido notificado hace cuatro días". El gobernador de Amazonas, Wilson Lima, decretó un toque de queda en Manaos desde las 19 p.m y las 6 a.m.
La capital no sólo es la ciudad más grande de la selva amazónica, si no que también es uno de los centros del voto y apoyo a Jair Bolsonaro. Pero, como si fuera poco, este viernes 15/1, el presidente brasilero intentó eximirse de responsabilidad por la crisis sanitaria y la falta de oxígeno en la capital amazónica al afirmar que el gobierno hizo "su parte". Por consiguiente, volvió a defender el tratamiento temprano y el uso de hidroxicloroquina e ivermectina para tratar el Covid-19, aunque estos medicamentos no tienen eficacia científica contra la enfermedad y entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomendaron su uso.
Ante la desesperación por la falta de oxígeno, muchas personas están tratando de comprar los tubos de oxígeno por su cuenta para garantizar la vida de sus familiares en estado de gravedad. La empresa White Marins, quien suministra el oxígeno hospitalario en Manaos, señaló que el gobierno federal fue informado con un mes de anticipación del riesgo de la ausencia de tubos en las camas de unidades de cuidados intensivos. Sin embargo, no se tomaron las medidas necesarias para evitar el problema.
El Distrito Federal de Brasil recibió en la madrugada de este viernes 15/1 alrededor de 8 personas hospitalizadas en Manaos que necesitaban oxígeno. Se espera que el D.F reciba a 20 pacientes de la capital de Amazonas.
Pero la situación crítica y la desesperación no es sólo en Manaos. Siete estados de Brasil ya tienen más del 80% de las camas de terapia intensiva ocupadas. Y cuando se creía que la situación no podía empeorar aún más, el vuelo que buscaría dos millones de dosis a una farmacéutica india que produce la vacuna de AstraZeneca/Oxford se postergó.