En total, este jueves fueron lanzados unos 160 cohetes y morteros contra Israel, según las fuerzas de ese país. Muchos de ellos fueron interceptados y se estima que unos 40 no pasaron la frontera y cayeron dentro de la propia Gaza.
Desde el comienzo de la ofensiva el lunes, 1750 cohetes han sido disparados contra Israel. Ayer, con la muerte de un niño 6 años en el sur del país cuando un misil de Gaza impactó en su casa, la cifra de víctimas israelíes se elevó a 7 (incluyendo un soldado).
Del otro lado de la frontera, el ministerio de Salud de Gaza reportó que 87 palestinos han muerto, entre ellos 18 niños, desde el comienzo de esta ronda bélica, y 530 han resultado heridos
Según las Fuerzas de Defensa de Israel, 700 objetivos de Hamas han sido alcanzados con los bombardeos aéreos y 60 operativos de Hamas, incluidos altos comandantes, han sido asesinados.
Israel proclama que la mayoría de las víctimas palestinas o son miembros de grupos terroristas o fueron víctimas de cohetes de Hamas que cayeron dentro de la franja.
El país se prepara para lo que podría ser una guerra larga y a gran escala, contemplando la opción de una incursión terrestre en la franja.
El ministro de Defensa, Benny Gantz, dio su aprobación al reclutamiento de 9000 reservistas.
Los planes para una ofensiva terrestre serán presentados este mismo jueves al jefe de Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el teniente general Aviv Kohavi.
En paralelo a la ronda bélica entre Israel y Hamas, se ha desatado una ola de ataques violentos entre civiles judíos y árabes en Israel, con foco en la ciudad de Lod pero también en otros sitios de convivencia inter-étnica.
En ese sentido, el último suceso indica que un soldado y un paramédico, judíos, resultaron gravemente heridos en un intento de linchamiento en Lod.
Sin embargo, hubo muestras del deseo de coexistencia que surgieron espontáneamente en la sociedad israelí: