De todas maneras, países como Francia y Alemania, han tratado de mantener la bandera en contra de Rusia, pero todavía no han traspasado la “línea roja” de sancionar en contra de los suministros de gas de Rusia.
Sin embargo, Hungría mantuvo su postura “aislacionista” de la cuestión de las sanciones. El gobierno de Viktor Orbán decide no saltar al colectivo europeo por cuestiones domésticas: la dependencia energética de Hungría a Rusia. El ministro de Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, ha explicitado este miércoles esa postura en forma de protesta: “No estamos dispuestos a arriesgar la paz y la seguridad del pueblo húngaro, por lo que no transportamos armas ni votamos sanciones energéticas”.
No apoyaremos sanciones que pongan en peligro la seguridad del suministro energético de Hungría. Ya es hora de que los líderes ucranios dejen de insultar a Hungría. Esta no es nuestra guerra y por eso queremos mantenernos fuera de ella
Esta “exabrupto” de Hungría se explica luego de que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski haya criticado múltiples veces la actitud húngara: declarando que Orbán “tendrá que elegir entre Rusia y el resto del mundo”, y más puntualmente, luego de que Orbán se haya negado a expulsa diplomáticos rusos de su país, como todo el resto de Europa lo ha estado haciendo estos últimos días.
Por su parte, Orbán le respondió insistiendo en que su país ayuda a los necesitados pero quiere defender sus propios intereses nacionales. Tras la cumbre de la Unión Europea y la OTAN celebrada el pasado 25 de marzo en Bruselas, Viktor Orbán afirmó:
El punto de vista ucraniano es perfectamente comprensible: piden que la OTAN intervenga, que inicie una guerra aérea, que suministre armas. Sin embargo, nosotros no somos ucranianos, no somos rusos, somos húngaros. A la pregunta '¿de qué lado está Hungría?' la respuesta es: Hungría está del lado de Hungría El punto de vista ucraniano es perfectamente comprensible: piden que la OTAN intervenga, que inicie una guerra aérea, que suministre armas. Sin embargo, nosotros no somos ucranianos, no somos rusos, somos húngaros. A la pregunta '¿de qué lado está Hungría?' la respuesta es: Hungría está del lado de Hungría
¿Persecución?
Pero los festejos de Viktor Orbán luego de ganar su 4ta acceso a la banca de Primer Ministro de Hungría durarán poco: La directora de la Comisión Europea anunció que comenzará el proceso de corte de fondos administrados a Hungría por la cuestión de la violación del estado de derecho.
Aunque parezca establecido deliberadamente, como contramedida hacia Hungría por no compartir las sanciones del bloque hacia Rusia, Hungría se encontraba bajo investigaciones sobre esta cuestión hace años. Más puntualmente, el investigado en sí es Viktor Orbán. Acusado de enriquecimiento ilícito, corrupción, violación de derechos humanos, entre otros, Orbán ha tomado una serie de medidas antidemocráticas para cimentar su gobierno en Hungría desde que llegó al poder hace más de una década, incluido el enriquecimiento de sus aliados con fondos públicos, la erosión de la prensa libre, el ataque a la independencia del poder judicial y la reconstrucción del sistema electoral para favorecer a su partido.
Los grupos defensores de los derechos humanos y los guardianes de la democracia han expresado serias preocupaciones sobre estas tendencias en Hungría, así como sobre las políticas antiinmigrantes y anti-LGBTQ de Orbán. Los grupos defensores de los derechos humanos y los guardianes de la democracia han expresado serias preocupaciones sobre estas tendencias en Hungría, así como sobre las políticas antiinmigrantes y anti-LGBTQ de Orbán.
Hungría es el primer país en enfrentar procedimientos bajo el nuevo poder, que otorga a la Unión Europea la autoridad para recortar millones en pagos de la UE a países donde determina que las violaciones del estado de derecho están poniendo en riesgo el presupuesto del bloque europeo. La decisión de la Comisión de seguir adelante podría señalar un punto de inflexión en la voluntad de Bruselas de perseguir a los miembros descarriados acusados de corrupción y retroceso democrático.
Como resultado, dicen los expertos y los opositores políticos, Hungría ya no es una democracia de pleno derecho. Mientras tanto, el gobierno húngaro ha negado durante mucho tiempo que haya algún problema con la democracia en el país, rechazando el nuevo mecanismo como una herramienta políticamente motivada.
Aún así, aunque von der Leyen ahora está preparada para seguir adelante después de meses de deliberación, se debe desarrollar una burocracia significativa y un debate político antes de saber si Hungría finalmente perderá fondos críticos de la Unión Europea.
Una vez que la Comisión inicie formalmente el proceso, se espera una larga ida y vuelta con Budapest. Entonces le corresponderá al Consejo de la UE, compuesto por representantes de cada país, determinar en última instancia si recortar el dinero. Cualquier reducción de fondos necesita una "mayoría calificada" para ser aprobada, lo que significa que al menos el 55 por ciento de los países de la UE representan al menos el 65 por ciento de la población del bloque.
Mediador
A pesar de su reticencia a actuar en conjunto con la Unión Europea y la OTAN, Orbán afirmó que Hungría todavía quiere participar activamente en la configuración de la Unión Europea del futuro y prevé su futuro como miembro de la OTAN.
También se ha ofrecido múltiples veces para actuar como mediador entre Ucrania y Rusia, ofreciendo a Budapest como sede para negociaciones. Según el Primer Ministro, "la más importante de las tareas más urgentes es la construcción de la paz, es decir, un alto el fuego de Rusia en Ucrania lo antes posible y una conferencia de paz en Europa para poner fin a la guerra".
Dentro de este marco, reveló también que ayer habló con el expresidente estadounidense Donald Trump y hoy con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, este último hace bastante tiempo.
Le sugerí al presidente Putin que declarara un alto el fuego inmediato, que debería ser ratificado por un acuerdo entre Rusia y Ucrania en Budapest Le sugerí al presidente Putin que declarara un alto el fuego inmediato, que debería ser ratificado por un acuerdo entre Rusia y Ucrania en Budapest
Rebelión en la granja
Viktor Orbán se ha convertido sin dudas en la piedra en el zapato para la Unión Europea, y por el lado de Vladímir Putin, una puerta de entrada de Rusia a la Unión Europea. La situación de Hungría sin dudas incomoda a la OTAN y a su bloque, que buscaba mantener un frente unido contra Rusia. Sin embargo, Hungría ha demostrado que no le tiembla el pulso al anteponer sus intereses domésticos en frente a los del bloque. Aunque mantiene que posee obligaciones y responsabilidades al formar parte de la UE, la situación de crisis requiere medidas y sacrificios necesarios para proteger sus propias posiciones, según lo entiende Orbán. Sin embargo, las consecuencias de estar técnicamente "del otro bando” no tardaran en llegar. Un comienzo de ello es el corte de fondos de la Unión Europea a Hungría, que ante esta situación, podrá tener un proceso más acelerado de lo habitual.
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