Xiaomi demandó al Pentágono y al Tesoro estadounidense por la orden del 14 de enero del expresidente Donald Trump, que la incluyó en la lista con otras ocho compañías chinas en cuyos valores los estadounidenses tenían prohibido invertir. La medida forma parte de la creciente presión ejercida sobre China en relación con las tensiones estratégicas y comerciales entre ambas naciones.
En marzo, un juez federal de Washington criticó la inclusión de Xiaomi en la prohibición, dudando de las justificaciones de seguridad nacional del Gobierno estadounidense, y la suspendió temporalmente.
Durante el martes (11/05) los abogados del Ejecutivo estadounidense dijeron que no apelarían el fallo del juez y que habían acordado emitir una orden para eliminar la designación de Xiaomi como "empresa militar china comunista".
Xiaomi, cuyas acciones cotizan en la bolsa de Hong Kong y otras, y en el mercado extrabursátil de Estados Unidos, había insistido en que "no es propiedad ni está controlada por el Gobierno o los militares chinos, ni está afiliada a ellos. Ni tampoco el Gobierno o el ejército chino, ni ninguna entidad afiliada a la base industrial de defensa, posee la capacidad de ejercer control sobre la gestión o los asuntos de la empresa", argumentó.
Durante el gobierno de Donald Trump la empresa era una de las nueve añadidas a la lista negra del Departamento de Defensa de EE.UU. por supuestas conexiones con el ejército chino.
La consecuencia directa, según la orden ejecutiva firmada por Trump en noviembre de 2020, fue que ninguna compañía, fondo o particular estadounidense podrá invertir en las compañías del listado. En esos momentos Xiaomi cotizaba en Hong Kong y la orden podía obligar a los inversores estadounidenses a deshacerse de sus participaciones en el fabricante chino. De hecho, las acciones de Xiaomi cayeron más del 11% al conocerse la noticia.
Aunque está conectada y a veces se confunde, esta lista negra militar es diferente de la lista de entidades del Departamento de Comercio que, por motivos de seguridad nacional, bloquearon a Huawei , DJI , SenseTime y otras empresas tecnológicas chinas, de cualquier conexión o negocio con proveedores estadounidenses. En cualquier caso el daño para Xiaomi resultó grave.