Tras recibir fuertes críticas -entre ellas, por parte de Toyota, uno de los mayores sponsors de los Juegos Olímpicos-, pidió disculpas pero no presentó inicialmente su renuncia.
Según el diario El País, Mori empeoró las cosas tras los dichos, cuando aseguró que él mismo no habla mucho con las mujeres. “Últimamente no las escucho mucho...”, expresó.
Al final, entre tanta presión, tuvo que renunciar.
Mori dijo al diario japonés Mainichi que su propia esposa lo había reprendido tras los dichos: "Anoche, mi esposa me dió un fuerte regaño. Me dijo: 'Has dicho algo de malo de nuevo, ¿no? Deberé sufrir otra vez porque te has puesto a las mujeres en contra. Esta mañana, mi hija y mi nieta me retaron también."
No está claro aún quién reemplazará a Mori, quien es un exprimer ministro japonés con un historial de "meteduras de pata": por ejemplo en 2014, en los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi (Rusia), dijo sobre la campeona japonesa de patinaje artístico Mao Asada:"Esta chica se cae siempre en los momentos importantes".
El hasta ahora máximo responsable de Tokio 2021 aseguró que su intención "no fue menospreciar a las mujeres" con sus declaraciones. "He trabajado mucho para que las mujeres sean muy escuchadas, más que los hombres", afirmó, subrayando los "esfuerzos" que ha realizado durante su carrera para integrar a más mujeres en los movimientos olímpico y paralímpico.
"Lo importante es que los Juegos se celebren como está previsto", subrayó al presentar su renuncia.