Harry y su esposa, quienes han renunciado a pertenecer a la realeza, contaron en la entrevista que hubo comentarios racistas respecto de su hijo Archie y que Meghan tuvo pensamientos suicidas, entre otros maltratos provenientes de miembros de la familia real.
Según el periódico británico The Guardian, estas acusaciones dieron lugar a que se pida abrir una investigación por parte del palacio en las primeras horas del lunes 8/3, luego de la entrevista.
El comunicado de palacio indica que la Reina está a favor de un compromiso privado con la pareja como la mejor manera de avanzar.
La pareja no quiso especificar quién hizo los comentarios racistas - preocupación sobre cuán oscura sería la piel de Archie - aunque Oprah Winfrey aseguró luego a CBS que Harry le dijo que no fueron sus abuelos.
La redacción de la declaración de la Reina indica que otros miembros de la familia real pueden tener verdades diferentes, pero no hay ningún indicio de crítica a la pareja en ella.
De hecho, la Reina subrayó su afecto por la pareja, y afirmo que seguirían siendo miembros "muy queridos" de su familia, como ha hecho en todas sus declaraciones oficiales sobre el tema de su salida como miembros de la realeza en activo.