El presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, condenó el secuestro y ordenó una operación de rescate.
"El presidente ordenó a las fuerzas armadas y a la policía que devuelvan inmediatamente a todos los cautivos ilesos", dijo su portavoz, Garba Shehu, en un comunicado.
El suceso llega tan solo 2 meses después de que un grupos criminales secuestraran a 344 adolescentes de un colegio en el estado vecino de Katsina. Tras negociar con las autoridades, los estudiantes fueron liberados una semanas después en aquella ocasión.
"Los bandidos atacaron la escuela alrededor de las 2 del miércoles. En total, secuestraron a 42 personas", dijo Muhammad Sani Idris, un funcionario de información del Gobierno local, a la agencia de noticias AFP. "En el momento del ataque, había 650 alumnos en la escuela. Se llevaron a 27 estudiantes con tres profesores. Un estudiante fue asesinado. También secuestraron a 12 miembros de las familias de los profesores", añadió. "Esta es la última evaluación que hemos hecho después de las verificaciones", dijo, y agregó que los secuestradores "todavía no han intentado ponerse en contacto con nosotros".
Pero más temprano, una fuente de seguridad y un funcionario habían dicho a AFP que "cientos de estudiantes" habían sido secuestrados en el ataque.
Según las informaciones recogidas por el diario The Premium Times, el recuento de las autoridades daría que cerca de 280 estudiantes, 3 profesores, un guardia, la esposa de este y sus 6 hijos están en paradero desconocido, por lo que se considera que figuran entre los raptados.
La diferencia entre las cifras brindadas por unas y otras fuentes es importante. Por lo tanto, por el momento no es posible establecer con claridad cuántos alumnos permanecen raptados.
El antiguo senador nigeriano Shehu Sani, quien estudió en la escuela atacada, ha recalcado que el director de la escuela le ha confirmado el secuestro, que ha achacado a “bandidos armados”, y ha añadido que un niño habría muerto.
”Acabo de hablar con el director”, escribió enTwitter, antes de agregar que “los padres están sacando a sus hijos” de la escuela.
Los secuestros de niños en zonas rurales de los estados del norte de Nigeria pareecn haberse vuelto un modus operandi habitual de los grupos criminales de la zona.