Los resultados también muestran que los vacunados tienen muchas menos probabilidades de transmitir la enfermedad, lo que ayudaría a frenar la propagación del virus.
El documento también estableció que la eficacia de la vacuna fue mayor (del 82,4%) con la 2da dosis aplicada 12 semanas después de la primera, en comparación con el 54,9% en aquellos en los que el refuerzo se administró menos de 6 semanas después de la 1ra dosis.
La buena noticia llega tras una mala: el martes, el Public Health England, informó sobre una nueva mutación de la variante británica de Kent del coronavirus, que es capaz de evadir el sistema inmunológico y reinfectar. La mutación, llamada E484K podría volver al patógeno resistente a algunas vacunas. Ha cambiado de forma y el sistema inmunológico puede no reconocerlo, según los científicos británicos.
La nueva mutación es el mismo cambio que se ha observado en las variantes sudafricana y brasileña. "La mutación más preocupante, que llamamos E484K, también ha ocurrido espontáneamente en la nueva cepa Kent en partes del país", dijo Calum Semple, miembro del Grupo Asesor Científico para Emergencias, en la radio BBC
Ejecutivos de AstraZeneca han dicho a Reuters que trabajan en una nueva vacuna que cubra las nuevas variantes, y esperan tenerla para el otoño boreal (primavera en Argentina).
"Estamos trabajando muy duro y estamos hablando no solamente de las variantes que tenemos que hacer en los laboratorios sino que también de los estudios clínicos que necesitamos llevar a cabo", dijo Mene Pangalos, jefe de investigación de AstraZeneca..