"Aunque el virus se ha vuelto un poco más eficaz en términos de propagación, se puede detener", añadió Ryan según consigna la agencia de noticias AFP.
"Las actuales medidas son las buenas. Debemos continuar haciendo lo que hemos hecho" hasta ahora, afirmó el alto responsable.
"Puede que tengamos que hacerlo con algo más de intensidad y durante algo más de tiempo para asegurarnos de que podemos controlar este virus", añadió.
Por el descubrimiento de la nueva cepa, son varios los países del mundo que cerraron sus fronteras para Gran Bretaña y también para Sudáfrica, donde de igual manera se detectó una variante del virus.
Así como en los principales países de Europa cancelaron las conexiones aéreas, y en algunos casos marítimas y ferroviarias, con la nación insular, el Gobierno argentino siguió el mismo camino y desde hoy suspende el ingreso y salida de vuelos desde y hacia Gran Bretaña.
El último vuelo procedente del Reino Unido arribó esta mañana al aeropuerto internacional de Ezeiza, donde se instrumentó un operativo especial para el control exhaustivo de los pasajeros.
De acuerdo con lo informado por las fuentes aeroportuarias a la agencia Télam, se procuró el aislamiento total de todos los pasajeros para un control más riguroso de lo que se venía realizando y para asegurar, además, un seguimiento posterior de cada uno, tanto a los extranjeros, como a los argentinos o residentes, que permanecerán en el país.