Así, Alemania -gobernada por quien es la mayor partidaria de la Unión Europea, podríamos decir, su esencia misma- termina cortándose sola en la compra de la vacuna y habilitando simbólicamente a que otros países hagan lo mismo (desde un punto de vista legal, pueden hacerlo), debido a la presión de sus poderes regionales.
Hace poco, Europa sufrió la mala noticia de que fuera confirmado el vínculo entre el antídoto de Oxford/AstraZeneca (cuya compra había negociado por millones) y casos raros de trombosis en algunas personas jóvenes. Con esto, esa vacuna fue restringida a mayores de 60 años en algunos países europeos.
El resbalón de la AstraZeneca provocó un cisma al seno de la Unión Europea: la idea de compra en bloque de vacunas se vio permeada por una apuesta a la individualidad de cada país (o de cada "provincia") para acceder a las mismas.
A la iniciativa alemana, la había antecedido la de Hungría, que ya está inoculando la Sinopharm china.
La paradoja es que de estar respaldada en la aldea continental, la disposición a adquirir antídotos ahora pasó a estar en manos de una unidad aún más pequeña aún que el estado-nación: las provincias (o estados federados en Alemania, o autonomías en España).
Ante esto, a los gobiernos nacionales no les queda otra opción que tomar cartas en el asunto. Así, Merkel se puso al frente de la iniciativa.
Pero además de los lander alemanes, algunas autonomías españolas podrían seguir camino: la comunidad de Andalucía ya anunció que sus representantes mantendrán contactos con los fabricantes de la Sputnik V para tantear la posibilidad de compra.
Mientras tanto, trascendió que comunidad de Madrid mantuvo 3 reuniones con representantes de producción y vacunación de la Sputnik V a principios de año, para mantener abiertas todas las posibilidades de compra de vacunas. Según dijo la comunidad de Madrid al diario El Mundo, aquellas reuniones no fueron más que tomas de contacto.
En este contexto, el presidente español, Pedro Sánchez, dijo no oponerse a la llegada de la vacuna rusa a España, aunque pidió a las autonomías no intentar la compra de vacunas por su cuenta sino esperar a hacerlo bajo el paraguas de la compra cetralizada europea.
"¿A dónde va un lander (estado federado de Alemania] o una autonomía solas compitiendo con países de miles de millones de personas a la hora de acceder a una vacuna?", cuestionó Sánchez durante un foro organizado por el diario El Español.