Antecedente de indultos en Estados Unidos.
El presidente George Washington concedió los primeros perdones federales a varios líderes de la rebelión del whisky. El indulto más famoso en la historia del país norteamericano fue concedido por el presidente Gerald Ford a su antecesor en el cargo, el presidente Richard Nixon, el 8 de noviembre de 1974, debido a la conducta delictiva que dio lugar al escándalo Watergate.
También se encuentran los miles los miles de perdones indiscriminados concedidos por Andrew Johnson a antiguos oficiales y militares Confederados tras la Guerra Civil Americana, la amnistía de Jimmy Carter para los desertores de la guerra del Vietnam, el perdón de George H. W. Bush a seis oficiales de la administración Reagan acusados y/o condenados en relación con el asunto Irangate, y los perdones concedidos por Bill Clinton a terroristas del FALN y a 140 personas
El pico de la polémica.
No fue hasta los primeros días de diciembre de este año donde el tema alcanzó su punto más polémico. La jueza federal Beryl A. Howeel dio a conocer documentos que relevaban la existencia de investigaciones por parte del Departamento de Justicia estadounidense sobre posibles presiones y sobornos no registrados para conseguir indultos, enmarcadas en un “Plan secreto de cabildeo (lobby)”.
Según el plan, Sanford Diller, multimillonario promotor inmobiliario de San Francisco, solicitó la ayuda al donante republicano Elliot Broidy para que lo transfiriera a un abogado de Washingron, D.C. y así lograr conseguir el indulto de Hugh L. Baras, un psicólogo de Berkeley condenado a 30 meses de prisión por evasión de impuestos y por reclamar ilegalmente beneficios del seguro de discapacidad a los que no tenía derecho por parte de la Seguridad Social. Broidy lo remitió a Abbe Lowell. El documento sostenía que Diller le daría “una contribución política sustancial” a un beneficiario no especificado a cambio del indulto. Sin embargo, Diller murió en 2018 y no hay pruebas de que esto se haya realizado y Baras no recibió el indulto.
El informe señala una posible “actividad criminal” y dicen que las personas mencionadas parecen haber “actuado como cabilderos ante altos funcionarios de la Casa Blanca sin cumplir con los requisitos de registro” para dicha actividad. Frente a este escándalo el actual presidente norteamericano hizo un posteo en su cuenta de Twitter refiriéndose a la investigación como “fake news”.