Ni Israel ni Estados Unidos, ni Rusia, China, India y Turquía, forman parte del tribunal o le reconocen jurisdicción. Sin embargo, la investigación a Israel en la CPI es algo que las autoridades palestinas persiguen desde hace años.
Al conocerse que la CPI abriría la investigación, autoridades palestinas celebraron el logro mientras que las israelíes sostuvieron una vez más que no cooperarían.
Consideran que la CPI, destinada a servir como tribunal de última instancia cuando los propios sistemas judiciales de los países no pueden o no quieren investigar y procesar los crímenes de guerra, no tiene competencia allí, dado que el propio Ejército israelí dispone de mecanismos para investigar las presuntas infracciones cometidas por sus tropas y el país tiene un sistema judicial que funciona.
El primer ministro Benjamín Netanyahu acusó de "antisemitismo" a la CPI.
Los ministros israelíes, asegura el diario The Jerusalem Post, aún no se han reunido para discutir y decidir la postura que Israel tomará ante la CPI. Deben decidir entre 2 caminos: continuar ignorando a la CPI, diciendo que la investigación no es legítima, o pasar a cooperar con ella, explica Lahav Harkov del diario The Jerusalem Post:
"Si se elige el camino de la cooperación, hay diferentes opciones para Israel, incluida abrir sus propias investigaciones por acusaciones de crímenes de guerra contra sus soldados. Eso correría el riesgo de legitimar las acusaciones, y no atiende la cuestión de los asentamientos. Los mensajes difundidos por los oficiales israelíes hasta ahora han en gran parte llamado a la investigación ilegímita y se han centrado en la jurisdicción, señalando que Israel tiene su propio sistema judicial fuerte, capaz de juzgar a los soldados que cometen crímenes de guerra si es necesario, y que la Autoridad Palestina no es un estado y no puede por lo tanto ser un miembro legal de la Corte."
Una opción que ha planteado el Consejo de Seguridad Nacional de Israel sería "enviar el mensaje al mundo de que hay una oportunidad de renovar negociaciones con los palestinos" si la investigación de la CPI se suspende, según medios israelíes.
Otras recomendaciones son frenar un poco la construcción de asentamientos en Cisjordania y no evacuar un campamento beduino ilegal en Khan al-Ahmar, en tierra cisjordana controlada por Israel.
Mientras tanto, la Shin Bet (Agencia de Seguridad de Israel) ha confiscado el pase fronterizo VIP del ministro de Exteriores palestino, Riad Malki, tras su visita a La Haya la semana pasada. Un oficial israelí explicó que "estaba usando sus privilegios extra que recibió de Israel para buscar impedir la libertad de movimiento de israelíes que viajan al extranjero" y "el liderazgo palestino debe entener que sus acciones tienen consecuencias."
Según la agencia Andalou, el presidente israelí Reuven Rivlin llevó a cabo una visita oficial a Europa tras conocerse el inicio de la investigación de la CPI intentando convencer a los países europeos de que presionen a la Corte para que cancele la pesquisa.