Beijing y Moscú piden así la construcción "de un orden internacional multipolar más justo, democrático y razonable" y que la comunidad internacional trabaje para una mayor coordinación y por el mantenimiento de la paz.
En opinión de China y Rusia, "la forma de abordar los asuntos internacionales debería basarse en principios reconocidos ampliamente por la legislación internacional", que consideraron "la piedra angular del desarrollo de la sociedad".
El comunicado llegó al término de una visita oficial de 2 días del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, a China, y en un contexto de creciente tensión entre ambos países y Estados Unidos.
Recientemente el presidente estadounidense, Joe Biden, llamó "asesino" y "sin alma" a su homólogo ruso, Vladimir Putin, y dijo que "va a pagar" por sus acciones.
En cuanto a China, el secretario de Estado de USA, Anthony Blinken les cantó las 40 a sus pares de Beijing en un encuentro reciente en Anchorage, Alaska.
Blinken expresó su "profunda preocupación" por las acciones de China, que, según dio a entender, amenazan con crear un mundo "en el que quien tiene el poder hace las leyes, y que podría ser mucho más violento e inestable."
La administración de Biden ha marcado un giro respecto del administración anterior, que creía que cuestiones como la democracia o el respeto a los derechos humanos son asuntos internos de los países.
Donald Trump sostuvo una política exterior pragmática, basada en intereses, donde él mismo dijo que si tenía que negociar con un dictador iba a hacerlo.
Es cierto que Trump y a tenía una posición dura contra China pero estaba basada en la ventaja económica de la que acusaba a Beijing, no se trataba tanto de un cuestionamiento por las violaciones a los derechos humanos. Biden vuelve así a una política exterior más ideológica, basada en valores.
Pero no termina allí: Biden también quiere restituir la alianza con sus aliados históricos, otro aspecto que la adminsitración de Trump no tenía problema en echar por la borda.
Es así que el lunes 22/3, la Unión Europea, Estados Unidos, Reino Unido y Canadá anunciaron sanciones contra altos cargos chinos por "graves abusos de derechos humanos" contra uigures en bloque, de manera tan coordinada como hacía tiempo que no ocurría.
El anuncio formó parte de una muestra más amplia de unidad de USA y sus aliados internacionales, explica la CNN:
"En una serie de declaraciones cuidadosamente orquestadas, USA junto a sus aliados en Europa, América del Norte y Asia Pacífico creó una demostración unificada de fuerza.
En ese marco anunció las sanciones y emitió comentarios de condena, que aparentemente buscan aislar y presionar a Beijing.
La Unión Europea dio a conocer sus propias sanciones, a las cuales siguieron las designaciones de USA. Luego, se emitió la declaración conjunta de Anthony Blinken, secretario de Estado de USA y de los ministros de Relaciones Exteriores de la alianza de inteligencia conocida como Five Eyes, que componen Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda."
Ante este "ataque" unificado contra sus funcionarios, China responde reforzando su alianza con Moscú.
Debemos recordar que que el equilibrio de poder en el mundo está en proceso de sufrir una alteración enorme en ocasión de la respuesta a la pandemia, en un escenario en el que Rusia y China están abasteciendo al mundo de vacunas mientras Europa todavía no las encuentra. Signo de dónde estamos parados en un mundo cuyo eje de poder está en plena reconfiguración.