El mandatario sirio ordenó que las unidades 5 y 6, compuestas por 30 mil soldados y dos mil vehículos de transporte, se trasladen desde la ciudad de Hama hacia Alepo y ataquen cualquier zona ocupada de la provincia homónima desde la frontera con Turquía.
La semana pasada, los rebeldes lanzaron una nueva ofensiva para tomar la ciudad, donde viven 2.5 millones de personas y que hasta julio pasado estaba bajo el control del régimen sirio.
Los sublevados aseguran que dominan la mayor parte la Ciudad Antigua (el 90%), pero reconocen que están teniendo problemas para mantener sus posiciones debido a los severos ataques de la artillería.
Los rebeldes se localizan en el este de Alepo, mientras que las fuerzas del régimen sirio se ubican en el oeste de la ciudad.
Este martes, los rebeldes y las tropas gubernamentales intensificaron sus enfrentamientos por el control de la Ciudad Antigua de Alepo, un importante conjunto de edificios y calles declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986.
Los incendios provocados por los combates han destruido o dañado más de mil 500 tiendas del histórico mercado de Alepo.
Un activista opositor que combate en las filas de las brigadas insurgentes reportó que también se han registrado nuevos incendios en los mercados de Zahrawi, Aqaba y Bab Al Nasr, en la Ciudad Antigua.
Entre las posiciones que controlan los rebeldes se encuentra Suk al Medina, un mercado cubierto de 13 kilómetros lleno de callejuelas abovedadas de piedra y de fachadas de madera tallada que fue uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
En otro frente militar, el ejército sirio bombardeó esta madrugada varias localidades de la provincia de Damasco, como la de Duma, donde dos civiles murieron y varios resultaron heridos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
En la provincia de Idlib (noroeste), dos civiles murieron en bombardeos sirios lanzados sobre posiciones rebeldes, mientras en Deera (sur) un civil pereció a manos del ejército.
A pesar de que el conflicto ha dejado más de 30 mil muertos desde que comenzó la rebelión en marzo de 2011, Rusia reiteró su rechazo a una intervención militar extranjera.
El vicecanciller ruso Guennady Gatilov exhortó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y a las demás potencias a abstenerse de buscar pretextos para intervenir militarmente en Siria.
Asimismo, Gatilov pidió contención entre Turquía y Siria ante el aumento de las tensiones fronterizas, según la agencia rusa de noticias Interfax.
Medios internacionales informaron, en tanto, que Irak obligó a aterrizar una aeronave que provenía de Irán rumbo a Siria, con el objetivo de revisar el aparato para verificar que no llevara armas.
Mercenarios
El ministro de Información de Siria, Omran al-Zoubi, denunció que en las ultimas semanas más de cinco mil mercenarios entrenados y equipados con armas sofisticadas entraron a Siria, a través de Turquía y otros países cercanos.
No obstante, Al-Zoubi, se mostró positivo y aseguró que su país es fuerte y sus instituciones funcionan de manera coherente, pese a los ataques externos.
El encargado de la cartera de comunicaciones de Siria Indicó que la oposición actual no es la real, sino que es orquestada desde los grupos terroristas que tratan de desarrollar el proyecto occidental y sionista contra Siria.
El periódico británico The Guardian informó en su edición que sólo en la ciudad de Aleppo, en el noroeste del país, intervinieron en los ataques contra las autoridades "veteranos jihadistas de Irak, Yemén y Afganistán" que se infiltraron con sus armas en Siria desde Turquía. Añadió que habían chechenos, sauditas, tayikos, turcos y de otras nacionalidades.
Al-Zoubi denunció que hacer terrorismo contra su país es mostrado en el mundo como un honor, mientras que cuando es ejercido contra USA, Francia y España es condenado y debe ser enfrentado.
Subrayó que la razón de la demora gubernamental en poner fin a las acciones terroristas no es falta de capacidad, sino la intención del Gobierno de evitar la muerte de pobladores o la destrucción de las ciudades.
El Ejército, dijo, enfrenta bandas armadas que ocupan casas, desplazan a la población, atacan a las instituciones gubernamentales, y tienen la capacidad de comunicarse, así como obtener apoyo logístico y militar desde el exterior, lo que hace más compleja su eliminación.
El ministro sirio responsabilizó a actores occidentales y de algunos países árabes del fracaso de la misión del enviado de la Organización de Naciones Unidas (ONU), a Siria, Kofi Annan, y subrayó que si el nuevo enviado, Lakhdar Brahimi, quiere que su misión sea un éxito, debe llamar las cosas por su nombre.
En especial, puntualizó, la responsabilidad de algunos países con la inseguridad y la escalada militar mediante el envío de hombres armados, el dinero y la incitación.
Sostuvo que las autoridades sirias tienen un interés genuino en el éxito de Brahimi, por lo que no escatimarán esfuerzos para lograr el avance de su misión.
Refugiados
"Las últimas cifras muestran que en total hay más de 311.500 refugiados sirios en los cuatro países, frente a los 100.000 de junio", ha declarado a los periodistas en Ginebra el portavoz Adrian Edwards.
La semana pasada, la ONU hizo un llamamiento a fin de conseguir 487,9 millones de dólares (377 millones de euros) para el Plan Regional de Respuesta para Siria, con el que pretende asistir a hasta 710.000 refugiados en los países vecinos.
Edwards ha elogiado "la generosidad y la hospitalidad" de esos países y ha pedido a la comunidad internacional que proporcione tanta ayuda como pueda porque "muchos refugiados y las comunidades que los acogen se están quedando sin recursos".
Además, ha recordado que en menos de diez semanas bajarán mucho las temperaturas en la región. "Estamos en una carrera contrarreloj. En Jordania, por ejemplo, donde miles de personas viven en tiendas de campaña, la temperatura mínima media entre mediados de noviembre y mediados de marzo es de 2 grados centígrados. Se está elaborando un plan para el invierno, pero requiere de apoyo y financiación", ha explicado.
En Jordania hay 103.488 sirios que se han registrado o están a la espera de hacerlo; una cifra cuatro veces mayor que la de junio. El nuevo plan de respuesta regional prevé que unos 250.000 refugiados sirios necesitarán ayuda en ese país a finales de este año.
Cerca del 65 por ciento de los refugiados sirios que viven en Jordania se encuentran en zonas urbanas, mientras que los demás están en el campamento de Zaatari --que ha recibido a más de 30.000 personas desde que abrió, hace dos meses-- y en otros lugares similares.
En Líbano ya hay más de 80.800 refugiados sirios. ACNUR cree que en los próximos meses serán cada vez más los que soliciten ayuda porque ellos y las familias que los acogen cada vez disponen de menos recursos, de manera que el plan prevé que a finales de 120.000 los refugiados registrados serán unos 120.000.
En ese país, los refugiados están muy dispersos --aunque más de la mitad residen en el norte-- y en general viven en zonas remotas. Según ACNUR, muchas de las comunidades que los cobijan están entre las más pobres de Líbano.