El hombre, quien había hecho su fortuna en el negocio de los casinos, con instalaciones desde USA hasta Asia, había anunaciado hace menos de una semana que dejaba por unos días la dirección del consorcio Las Vegas Sands (del que era el accionista mayoritario) para seguir con su tratamiento contra el cáncer.
Adelson, quien había nacido en la pobreza en Boston, murió como uno de los hombres más ricos del mundo, con un patrimonio de cerca de de US$ 35.500 millones, según Forbes.
Su padre era un inmigrante judío lituano que trabajó como taxista y su madre, nacida en Gran Bretaña, tenía un negocio de tejido.
Adelson fue uno de los grandes donantes del partido republicano y declaró su apoyo económico a Trump en las elecciones de 2016.
Según el portal Político, en 2012 superó el récord de donaciones con sumas que estuvieron cerca de llegar a los US$ 100 millones.
Adelson también donó a campañas contra la legalización de la marihuana y el poker online (que perjudicaba a los casinos).