Qué jugadores de Boca y River no deben jugar el Superclásico
Boca y River, frente a frente en La Bombonera. Cuáles son los futbolistas que no deben jugar si ambos equipos quieren ganar el Superclásico.
03 de noviembre de 2025 - 11:44
Boca y River, River y Boca, a todo o nada. El Xeneize y el Millonario se enfrentarán el próximo domingo 9 de noviembre en La Bombonera por la decimoquinta jornada del Torneo Clausura en busca de sellar la clasificación a la Copa Libertadores 2026. ¿Quiénes no deben estar en el Superclásico?
En el cierre de la jornada de este domingo (2/11), los dirigidos por Marcelo Gallardo volvieron a caer como local, y, de esta manera, acumularon su cuarta derrota al hilo como local (Palmeiras, Deportivo Riestra, Sarmiento (J) y Gimnasia y Esgrima La Plata), algo que no sucedía desde 1926.
Fue 1-0 en favor del Lobo con gol de Marcelo Torres de penal, en el minuto 55 del segundo tiempo. El árbitro del partido, Nazareno Arasa, fue benévolo con el club de Núñez, que no se la cae una idea desde el juego: dio nueve minutos de descuento y en el 98:30 le otorgó un penal fantasma de Suso sobre Martínez Quarta, que Miguel Ángel Borja malogró. El arquero Nelson Insfrán hizo justicia con una volada sobre su palo izquierdo.
A la gente se le agotó la paciencia, hace rato, y entonó un repertorio de canciones en repudio del equipo.
Empezó con una advertencia: "Movete,River movete, movete y dejá de joder". Después sonó "A ver si nos entendemos los jugadores y la popular". Luego, la locura total con "Jugadores, la c... de su madre".
El punto de quiebre, que hasta ahora no se había dado nunca con Gallardo como entrenador, fue un estruendoso "que se vayan todos, que no quede ni uno solo".
Boca y un triunfazo ante Estudiantes en La Plata
El Xeneize dio un gran golpe sobre la mesa en La Plata. En el primer turno del domingo (2/11), el cuadro de La Ribera sacó agua de las piedras ante el Pincha, que con poco lo complicó mucho al equipo de Claudio Úbeda.
Exequiel Zeballos, que falló el penal que generó sobre el final del primer tiempo y convirtió un gol en el amanecer del complemento, fue la figura de la visita y se ganó un lugar dentro de los 11 que estarán el próximo domingo (9/11) en La Bombonera para disputar el Superclásico.
La victoria agónica en UNO dejó a Boca Juniors al borde de clasificar a la siguiente Copa Libertadores, contienda a la que no acudió en 2024 y 2025. En ese sentido, está obligado a hacer un buen papel en la recta final del Torneo Clausura para meterse directamente mediante la tabla anual; o, en todo caso, consagrarse campeón.
Actualmente está segundo en la Tabla Anual, con 56 puntos, cuatro más que River, que tiene 52. De lograr un empate en el Superclásico el próximo fin de semana, se asegurará que el Millonario no lo alcance en la Clasificación General y, por ende, tendría pie y medio dentro del mayor trofeo del continente. Sin embargo, deberá esperar, con ese escenario, lo que suceda con Argentinos Juniors y Deportivo Riestra (51).
Si le gana a River, es más que obvio... sacará boleto a la siguiente Libertadores. Si pierde ante el conjunto de Marcelo Gallardo, deberá ganarle a Tigre en la última fecha para no comprometer su clasificación.
image
Qué futbolistas de Boca no deben jugar el Superclásico
El próximo domingo (9/11), Boca Juniors y River Plate se verán las caras en un Superclásico trascendental por la clasificación a la Copa Libertadores. El lugar de privilegio le corresponde al Xeneize, de momento, ya que está sacando pasaje para la contienda internacional de forma directa, mientras que el Millonario está en puestos de repechaje.
Yael Falcon Pérez, Facundo Tello y Nicolás Ramírez -siendo este último quien corre con ventaja- son los principales candidatos para impartir justicia en el gran partido del fin de semana.
image
Nicolás Ramírez, el que más consenso reúne para dirigir el Superclásico.
Sin embargo, hay futbolistas que deberían permanecer lejos de La Bombonera, si es que ambos equipos quieren aspirar a ganar el clásico. Meramente, por una cuestión de actualidad. Empecemos por el lado de quien será local, por un cuestión de formalidad.
Boca, pese al par de victorias logradas ante Barracas Central y Estudiantes de La Plata en las dos últimas fechas, no logra una identidad ni una idea de juego consolidada. Y eso se debe, en parte, a que varios rendimientos individuales que están muy bajos.
Uno de ellos es Agustín Marchesín. El arquero no brinda seguridad bajo los tres palos y su titularidad no se explica más allá de una cuestión de experiencia (38 años). Leandro Brey, quien nunca perdió el arco en la cancha sino fuera, debería jugar contra River.
Otro es Lautaro Blanco. El marcador de punta izquierdo es apenas cumplidor en defensa y malo en ataque. El ex Rosario Central se la pasa tirando malos centros, confunde todos los caminos y agacha la cabeza. No va al banco pura y exclusivamente porque el suplente es Frank Fabra, que no continuará en Boca más allá de diciembre de 2025, y, además, no puede jugar en La Bombonera por todo el repudio recibido por la gente.
Tomás Belmonte, un futbolista de poca monta. El ex Lanús reemplazó al suspendido Leandro Paredes ante Estudiantes (LP) este domingo (2/11). No transmite ni aporta nada: ni en defensa ni en ataque. No debe sr titular ni por asomo en el Superclásico.
Carlos Palacios pide banco de suplentes a gritos. El chileno -ni siquiera convocado en uno de los peores combinados trasandinos que se recuerden- es un fantasma en la cancha. Apenas la toca, se mueve al trotecito, no influye en cancha e incluso se fastidia cuando lo cambian. Si querés ganar, no lo pongas, Sifón.
Y por último Edinson Cavani. El uruguayo estuvo presente en el Estadio Jorge Luis Hirschi... pero vestido de civil, ya que no se puede entrenar con normalidad. El Matador lleva seis partidos seguidos sin ser convocado por distintas lesiones y ya se perdió 30 encuentros desde su llegada por molestias físicas. Incluso, se perdió el Superclásico de abril de este año (victoria de River por 2 a 1). Que ni se les ocurra...
image
Una imagen recurrente en Boca: Edinson Cavani lesionado. El Matador se infiltró para jugar en el último tiempo en reiteradas ocasiones.
Qué futbolistas de River no deben jugar el Superclásico
Ahora es el turno de la visita. Ayudemos a Marcelo Gallardo a diagramar el XI inicial, porque últimamente, evidenció que le cuesta mucho...
El ojo crítico del hincha de River no quiere a Paulo Díaz en cancha, y bastante razón tiene. El chileno quedó enemistado con los fanáticos millonarios por "salir en la foto" de los goles importantes que le convierten al club de Núñez. Dentro de esta mediocridad, la dupla central Martínez Quarta-Lautaro Rivero es una certeza. No sería prudente que juegue el trasandino, ni siquiera en una hipotética línea de 3/5.
Y acá entran dos en la volteada por razones similares: Kevin Castaño y Maxi Meza. El colombiano está desorientado en el mediocampo y no demostró valer ni siquiera una cuarta parte de lo que le pagó River al Krasnodar de Rusia por su ficha (14 millones de dólares). Apenas un puñado de acpetables actuaciones y nada más en este primer año en la Argentina.
Meza, en tanto, si bien suplente, tuvo nulos aportes desde su llegada en agosto de 2024. Ni en defensa ni en ataque, el ex Independiente ha logrado sobresalir. El agravante para él son las lesiones sufridas desde que aterrizó en Núñez, que fueron varias...
Igancio Fernández, poco para agregar a lo que ya no se haya dicho. Nacho es uno de los "héroes de Madrid" que se sostiene en River por su pasado y no por su presente. Su contrato culmina en diciembre próximo y es probable que no continúe en la institución.
Por último, Miguel Ángel Borja. El colombiano muy probablemente abandone River Plate en diciembre próximo, ya que se vence su contrato. Sin embargo, el hartazgo que ha generado el centrodelantero en la gente es absoluto. Ya casi no quedan adeptos de él. Aún así, Borja tiene serias chances de ser titular en La Bombonera, ya que Sebastián Driussi está lesionado -lo esperarán hasta último momento- y Facundo Colidio tuvo que salir reemplazado a los 16' ante Gimnasia por Cristian Jaime y se lo vio con lágrimas en los ojos en el banco de suplentes.