Boca al 'Rojo vivo' y un baile de River que no fue goleada

Boca sufrió en la tarde noche de este domingo (03/01) en el estadio Monumental, justo en la vuelta del público a los canchas por la pandemia del coronavirus, una dolorosa caída frente a River 2-1 en una nueva edición del Superclásico que correspondió a la décimo cuarta fecha de la Liga Profesional de Fútbol 2021.
Con este resultado, el “Millonario” se subió a la punta del certamen, sumó 30 puntos y quedó a una unidad de diferencia sobre su máximo perseguidor, Talleres de Córdoba con 29, Lanús con 26, Estudiantes de la Plata con 24 e Independiente quedó 23 unidades. En cambio, el “Xeneize” desperdició la posibilidad de escalar la tabla de posiciones y se quedó con 21 puntos y está a nueve unidades del ahora puntero River.
En la previa a este trascendental duelo, el equipo de Marcelo “Muñeco” Gallardo ganó en sus tres últimas presentaciones, ante Newell's (4-1), Arsenal (1-0) y Central Córdoba (3-1), con un funcionamiento en alza que realza la mano del DT ya que no cuenta con las individualidades de hace un tiempo atrás pero igual sigue siendo protagonista.
Boca, por su parte, se quedó sin invicto en el ciclo de Sebastián Battaglia (reemplazó a Miguel Ángel Russo a partir de la séptima fecha) con cinco victorias, la última sobre Colón de Santa Fe (1-0) y dos empates, más una clasificación para las semifinales de la Copa Argentina luego de haber eliminado a Patronato.
En cuanto al historial, jugaron 212 veces con supremacía “Xeneize” de 77 victorias contra 70 de los “Millonarios”, más 65 empates.
River no le ganaba a Boca en el Monumental por torneos locales desde el 16 de noviembre de 2010, justamente el último Superclásico del que participó como futbolista el santafecino Battaglia.
En esa ocasión, River, dirigido por Juan José López, se impuso por 1 a 0 con un gol de Jonatan Maidana.
Boca y River tuvieron un inicio caótico típico de un Superclásico en el que hubo muchas fricciones y demasiada pierna fuerte por parte de los dos protagonistas. En el amanecer de las acciones, el “Millonario” presionó en campo “Xeneize” cuando intentaba salir desde el fondo de su área.
En ese ínterin de infracciones y de muchos nervios de los jugadores de los equipos, el cuadro boquense, de a poco, parecía soltarse con un pase de Cristián Pavón para Nicolás Orsini que motivó la rápida intervención del arquero riverplatense Franco Armani. Al margen de esta insinuación de Boca, River nunca perdió el orden en la cancha mientras que el rival sacó provecho con los contragolpes rápidos y pases cortos.
No obstante, eso tan bueno que construyó el “Xeneize” tuvo un abrupto corte por la expulsión de Marcos Rojo por propinarle una tremenda plancha a Julián Álvarez. A partir de ahí, Boca quedó con 10 hombres en cancha pero el técnico Sebastián Battaglia cometió el imperdonable error de sacar a Edwin Cardona e impedir las conexiones en ataque de Pavón y Orsini.
A raíz de esto, Julián Álvarez tomó desprevenido al arco defendido por Agustín Rossi y convirtió el 1-0 para River a las 25’. A causa del golpe, Boca buscó reaccionar con un remate de larga distancia de Luis Advíncula que fue a parar al techo del arco de Armani.
En el cierre, Julián Álvarez asestó un golazo que puso el 2-0 para los millonarios, a los 43’ con un toque suave de costado que fue a parar al segundo palo de Rossi. El final estuvo marcado por la polémica a partir de una dura discusión que mantuvieron Carlos Izquierdoz y Diego “Pulpo” González con el árbitro Fernando Rapallini.
En la instancia decisiva, el “Millonario” golpeó y atacó de entrada con mucha comodidad mientras que el “Xeneize” se sentía impotente, no conseguía fluidez y no lograba hilvanar jugadas de la Luis Advíncula y Nicolás Orsini. Por lo tanto, River mantuvo el control de la pelota y dominó todos los aspectos del juego en general.
Ante los peligrosos avances de los riverplatenses, el equipo boquense buscó salir de su campo pero careció de ideas claras y de recursos futbolísticos. De ahí, River, a voluntad, se hizo dueño del partido porque Boca no armaba juego pero, en los momentos justos, golpeaba y lastimaba.
Por otra parte, Julián Álvarez y Carlos Carrascal se perdieron el tercer tanto por la intervención de Agustín Rossi, seguido de esto, Fabrizio Angileri lanzó un disparo de volea que pegó en la base del caño izquierdo de Rossi.
En el epílogo, Boca se llevó como premio consuelo el descuento, a los 47’, por parte de Carlos Zambrano. En consecuencia, el “Millonario” logró una justa y merecida victoria, en tanto, el “Xeneize” tuvo un rendimiento pobre aunque tiene en el horizonte la Copa Argentina.