
Cabe recordar que, antes de jugar la final de la Copa Argentina en la que terminó derrotando a Talleres de Córdoba por penales con lo justo, a fines de 2021, también se había puesto bajo la lupa a Sebastián Battaglia en la previa al partido.
Lo concreto es que el arquero Agustín Rossi atajó el último penal de esa final en la que no habían sacado diferencias los rivales, y el resultado trajo paz al Mundo Boca que debatía si salir o no a buscar a un nuevo DT en caso de derrota. De todos modos, y corroborando lo incierto de ese Mundo Boca, Battaglia siguió siendo DT interino.
De todos modos, y es hora que el propio Battaglia se entere, de acuerdo a las caracterísicas de la gestión actual del club, esa búsqueda sería complicada por la convivencia DT-Consejo de Futbol, de la que Battaglia es un emergente. Antes de Battaglia pregunté por qué motivo Juan Román Riquelme no se atreve a ser DT y así resolvería varios de los entuertos que su propia indecisión provoca.
Ahora, habiendo pasado mucho más tiempo para trabajar y buscar una forma de juego acorde con el plantel que cuenta Battaglia, es el momento más difìcil para el DT.
Estudiantes de La Plata, el domingo 13/03, y River Plate en la fecha siguiente, asoman como escollos considerables por aquello del factible derrape.
Ya en algunos medios de comunicación empezó a instalarse el interrogante de quien podría heredar a Sebastián Battaglia. Yo prefiero mantenerme firme en lo que ya sostuve:
Es difícil imaginar un entrenador con trayectoria y jerarquía que acepte trabajar bajo las condiciones que Boca y sus socios (porque hay que hacerse cargo) eligieron para funcionar. Que Riquelme blanquee su desempeño y se ponga el buzo de DT. A Boca se le hará muy difícil conseguir un DT prestigioso cuando no tendrá autonomía para decidir cómo llevar el timón del barco.
Hay hechos que son muy elocuentes y el caso del centrodelantero es llamativo y difícil de encontrarle explicación lógica.
Es correcto que con el regreso de Darío Benedetto, el joven Luis Vazquez vuelva al banco de suplentes por más que se haya ganado el puesto en el campo de juego, haciendo goles y salvando la ropa del equipo más de una vez con sus actuaciones muy interesantes.
Esto es así porque la jerarquía del jugador que volvió al club (Benedetto) es importante y lo convencional es que se la respete.
Ahora bien, antes del regreso del 'Pipa', que también deberá ahora refrendar esa titularidad con actuaciones y goles, Luis Vázquez le terminó ganando el lugar a Nicolás Orsini, jugador que Boca contrató en el anterior mercado de pases ante el conflicto que este club entabló con 'Wanchope' (Ramón Darío Ávila).
Es ilógico que si Darío Benedetto no juega por algún motivo, tal como sucedió ante Huracán, Battaglia (¿Battaglia?) designe en su lugar a Nicolás Orsini. No se entiende cuàles son los parámetros de medición de desempeño y titularidad del Cuerpo Técnico.
Lo único que podría especularse, en caso de que Orsini sea titular, es que algunos influyentes del Mundo Boca hayan comenzado a machacar, y con fundamento, acerca del dinero innecesario que decidió gastar el Consejo de Fútbol en Orsini cuando cuenta con un juvenil que viene de las divisiones inferiores y que se encuentra a la altura de las circunstancias porque y lo ha demostrado.
Precisamente éste es el contexto en el que sostengo que Battaglia termina decidiendo para no dejar en evidencia a los del Consejo de Fútbol ya que en el campo de juego es muy evidente que Vázquez, cada vez que jugó, fue y es más productivo para el equipo que su compañero Orsini.
¡Cuidado Battaglia! El Consejo de Fútbol no retribuye en consecuencia. Y esta cobertura de la injerencia del Consejo de Fútbol en las decisiones del entrenador erosiona la autoridad de Battaglia ante los jugadores, que ya la manifiestan o la intuyen.
Si vamos a los números, Vázquez tiene marcados 10 goles en la 1ra. de Boca y cuando no tuvo la suerte de marcar siempre mostró peligrosidad con su potencia de ataque y buen juego aéreo. Es un delantero que consigue un buen desempeño en las zonas en las que debe mostrarse un centroforward y es muy peligroso para los rivales.
Además, se entiende menos aún su ausencia porque, hasta el momento, a Nicolás Orsini le está costando mucho la adaptación al club. Se ve en el campo de juego.
Quizás, dado a cómo ocurrieron los acontecimientos de la semana que pasó, de una buena vez Luis Vázquez juegue en lugar de Nicolás Orsini. Ahora, con la soga al cuello, el DT debería darle prioridad a los que considera más importantes. Sin embargo, ¿por qué llegar a semejante extremo? Bueno, ya le di la respuesta.
El caso de los juveniles es delicado. Es verdad que hay que llevarlos 'de a poco' hasta concederles la titularidad porque el riesgo, en la jerga del fútbol es que 'se puede quemarlos'. Esto quiere decir inyectarles inseguridad, inventarle frustraciones y/o 'quemarles el coco'.
Hay que tener una 'muñeca muy fina' para lograr que crezcan con madurez, sin histrionismos que los autodestruyen y, a la vez, que consoliden sus cualidades por las que se ganaron el reconocimiento del DT. Algo anda mal en Boca respecto del manejo de estos temas.
Sin duda es simplificar todo, con una lógica estúpida, culpar a los jóvenes por sus reacciones sin detenerse a evaluar cuál fue el gatillo de esa conducta. Son 2 eventos diferentes, no es un único problema. Una reacción puede resultar inadecuada y, entonces penalizada. Sin embargo, hay que conocer cuál fue el motivo, que puede ser parte del problema. Desconocer esto puede provocar que tampoco pueda resolverse lo otro.
Luego del cachetazo que le propinó Huracán, fue una semana en la que sucedió un importante diálogo entre jugadores y Cuerpo Técnico.
La conversación se produjo antes del comienzo de la práctica del miércoles 09/03, en el Centro de Entrenamiento de Ezeiza, y lo primero que hizo Battaglia, al tomar la palabra, fue recordarle a sus dirigidos lo mal que habían jugado el domingo 06/03 ante Huracán, en La Bombonera: el equipo no pudo crear juego y se fue desdibujando con el paso de los minutos.
El DT insistió a los futbolistas en la necesidad y urgencia de mejorar el volumen de juego de cara a lo que viene. Pero el técnico no fue el único en hablar. El otro orador fue Alan Varela, quien estuvo involucrado en un hecho de indisciplina que le costó bajar a entrenar con la Reserva.
El mediocampista se paró frente a sus compañeros, les pidió disculpas y recibió el indulto de Battaglia, quien lo sumó nuevamente a los entrenamientos del plantel de 1ra.
¿Podrán llegar mejores resultados? 48 horas después, el viernes 11/03, Óscar Romero no entrenó con normalidad por una pequeña sobrecarga en el isquiotibial derecho y su presencia para jugar en La Plata está casi descartada, una oportunidad para Aaron Molinas. La expectativa consiste en que el enganche proveniente de Paraguay llegue de la mejor manera al partido contra River.
En defensa, es un hecho que Carlos Izquierdoz ya está recuperado del corte que lo excluyó del ensayo del miércoles, y el colombiano Frank Fabra ya cumplió con la fecha de suspensión y puede reemplazar a Agustín Sández. ¿A esto se le llama normalidad o la normalidad es algo diferente?
Boca tiene por delante 2 partidos decisivos. Considerando los antecedentes recientes, el equipo de Battaglia, no es el favorito. Su ventaja consiste en que estamos hablando de fútbol, una galaxia en la que todo puede ocurrir.
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