No olvidar a Jeffrey Epstein por la guerra contra Irán: "Había 30 chicas"
Amanda Ungaro, modelo brasilera cuyo ex marido es un empresario cercano a Trump, destapó detalles escandalosos de su viaje en el 'Lolita Espress' con Jeffrey Epstein: "Había más o menos unas 30 chicas en el avión".
27 de marzo de 2026 - 15:52
Amanda Ungaro, una ex top model de Brasil, contó a la agencia de noticias O´Globo haber visto a menores sentadas en el regazo de Jeffrey Epstein, el financista pedófilo que murió en su celda en 2019 bajo circunstancias extrañas, y alegó que un representante de modelos —vinculado al difunto pederasta y que también apareció muerto en prisión—, intentó drogarla durante un vuelo privado de París a Nueva York.
Se trata de la ex modelo brasileña Amanda Ungaro, quien además acusa desde hace tiempo de estupro y de violencia doméstica, a su ex marido, el empresario Paolo Zampaolli, cercano a Trump, actualmente el Enviado Especial del Presidente de EE.UU. para Asociaciones Globales y mencionado numerosas veces en los archivos desclasificados del caso Epstein.
"Cuando Trump ganó las primeras elecciones en 2016, Paolo pensó que también había sido elegido presidente. Eso lo desestabilizó por completo. Cambió totalmente, y eso acabó empeorando aún más nuestra relación, que ya estaba en crisis", explicó sobre su ex marido, con quien vivió por 19 años en Estados Unidos y de quien se divorció en medio de una disputa legal por la custodia de su hijo.
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Amanda, su ex esposo, Trump y Melania. | En 2025, esta ex modelo fue deportada de Estados Unidos a Brasil al ser hallada sin documentación vigente en un operativo del ICE. Asevera que esto sucedió por la influencia directa de su ex marido, cercano a Trump.
“En realidad, Paolo era mucho más cercano a Melania que a Trump. Siempre se escribían mensajes. Ella era quien nos invitaba a eventos y quien enviaba regalos para mi hijo. En el cumpleaños de Giovanni, siempre era la primera en llamar”, reveló.
De acuerdo con Amanda Ongaro, antes de casarse con Zampolli, cuando era menor de edad, viajó en el jet privado de Jeffrey Epstein, quien se llevó a la tumba el nombre de las toda personas implicadas en su red de tráfico sexual.
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Zampolli actualmente es el Enviado Especial del Presidente de EE.UU. para Asociaciones Globales. Fue dueño de ID Models, una agencia de modelos frecuentemente visitada por Epstein, con quien intentó comprar Elite Models, la firma más grande del mundo en el sector.
Amanda también reveló en una entrevista a O'Globo que tenía 17 años cuando abordó el “Lolita Express”, el jet privado de Jeffrey Epstein, en un vuelo de París a Nueva York en junio de 2002. El hecho ocurrió cuando los delitos sexuales del financiero aún no se conocían públicamente, ya que las primeras acusaciones salieron a la luz en 2005.
"Había más o menos unas 30 chicas en el avión. Me pareció aquello muy extraño", dijo la mujer en la entrevista, destacando que eran "más parecidas a estudiantes que a modelos, bonitas y muy jovencitas, pero no tenían perfil de modelo".
Amanda Ungaro voló con Jeffrey Epstein y fue testigo de las inmundicias de los poderosos cercanos a Trump
Amanda Ungaro, una ex modelo brasileña de 41 años, habló con O'Globo tras regresar a Brasil después de su deportación de Estados Unidos, donde vivió desde 2002 hasta 2025. Originaria de Londrina, en el sur de Brasil, acusó al padre de su hijo, el empresario italiano Paolo Zampolli, de usar su influencia dada su cercanía a Trump para provocar su detención por parte de las autoridades de inmigración en medio de la disputa con él por la custodia de su hijo de 15 años.
En la entrevista, Ungaro detalló que un día, siendo menor de edad y antes de casarse con Zampolli, subió al avión de Jeffreu Epstein acompañada de su entonces agente, el cazatalentos francés Jean-Luc Brunel.
Brunel era un agente de modelos, gran descubridor de talentos como Christy Turlington o Milla Jovovich, y quien murió ahorcado en 2022 en su celda, donde pasaba sus días acusado de violación de menores y por nexos con Epstein.
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La modelo brasilera comentó que recientemente había cambiado de agencia en Francia, dejando Ford Models para firmar con Karin Models en París. Brunel, según contó, la invitó a subir al avión, diciéndole que viajarían por invitación de un amigo y su esposa. En Nueva York, su destino final, Ungaro tenía previsto asistir a su primer casting en Estados Unidos.
"Me asusté al ver a todas esas chicas. Pensé: '¿Dónde estoy?'", recordó cuando subió a la aeronave, que más tarde se daría cuenta que era la Lolita Express de Epstein, y vio a muchas jovencitas a bordo.
Su malestar no pasó desapercibido. Brunel, quien, según los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, actuaba como reclutador de Epstein, intentó tranquilizarla y la condujo hasta el dueño del avión.
“Permítanme presentarles a Jeffrey Epstein”, dijo Brunel, según ella.
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Un documento muestra a Amanda Ungaro en la lista de pasajeros del “Lolita Express”. La imagen incluye docenas de nombres de un vuelo del 27 de junio de 2002 entre París y Nueva York, entre ellos Jeffrey Epstein (“JE”), Ghislaine Maxwell (“GM”) y Jean-Luc Brunel. — Foto: Departamento de Justicia de EE. UU.
Según Ungaro, Epstein se acercó a ella, todavía una menor de edad, le preguntó su edad y de dónde era. Poco después, Ghislaine Maxwell, su colaboradora de larga data, se unió a la conversación. Al enterarse de que Ungaro era brasileña, Maxwell reaccionó con entusiasmo: "¡Oh, qué bien que seas de Brasil!".
Ungaro dijo que se mantuvo apartada durante todo el vuelo, pero que notó que muchas de las chicas parecían conocer a Epstein.
“Algunos se sentaron en su regazo, se quedaron cerca y jugaron”, aseguró y añadió que Maxwell también parecía a gusto.
Daba la impresión de que ya se conocían. No parecía un grupo de desconocidos que se encontraban por primera vez. No eran personas que se acababan de conocer, como me había pasado a mí Daba la impresión de que ya se conocían. No parecía un grupo de desconocidos que se encontraban por primera vez. No eran personas que se acababan de conocer, como me había pasado a mí
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En un momento dado, según relató, Epstein y Maxwell se dirigieron a la parte trasera del avión acompañados por algunas de las chicas. A todos ellos no los volvióa ver durante el resto del vuelo.
Según el relato de Ungaro, le preguntó a Brunel quiénes eran las chicas y quién era el hombre que se había presentado como el dueño del jet.
Dijo que solo era un amigo y que las chicas eran modelos. Tenía 17 años y era tímida. Si fuera hoy, lo cuestionaría todo. Pero en aquel entonces no lo hice. Ni siquiera sabía quién era Jeffrey Epstein Dijo que solo era un amigo y que las chicas eran modelos. Tenía 17 años y era tímida. Si fuera hoy, lo cuestionaría todo. Pero en aquel entonces no lo hice. Ni siquiera sabía quién era Jeffrey Epstein
Cuando el avión estaba por aterrizar en Estados Unidos, Ungaro vivió otro momento extraño. Sentado frente a ella en un sillón, separados por una mesita, Brunel le arrojó un paquete envuelto en plástico transparente. "Mete esto en tu bolso", le dijo.
Ungaro dijo que preguntó qué era. Brunel insiste. Cuando ella volvió a negarse, él le arrojó el paquete una vez más.
“En ese mismo instante me di cuenta de que probablemente eran drogas”, dijo. “Y dije: ‘¡Imposible! ¡No en mi bolso!’”, soltó, por lo que Brunel se quedó con el paquete.
"Lo único que quería era bajarme de ese avión. No me sentía cómoda. Sabía que algo andaba mal, solo que no sabía qué. En ese momento, jamás se me pasó por la cabeza que pudiera tratarse de abuso", rememoró.