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Según su declaración jurada entregada a la Oficina Anticorrupción, Daniel López tiene un muy buen pasar económico...
Según publicó 'Crónica', la Justicia ya tomó causas en el asunto e inició una investigación para determinar si efectivamente hay incongruencias en los números que reporta la identidad pública.
La distribución de estos fondos es arbitraria y en muchos casos perjudica a gremios con gran cantidad de afiliados y cuyas obras sociales son muy requeridas. Entre otras razones, porque termina perjudicando a sectores en los cuales -por las características de su labor-, los trabajadores cumplen tareas en las que están expuestos a más riesgos.
Cabe recordar también, que su puesto clave para los gremios, fue en su momento pretendido por la CGT, que había propuesto a David Aucharán, el actual gerente general del organismo, pero su postulación fue desestimada por Alberto Fernández, quien dijo tener "muy buen concepto" de él pero remarcó su preferencia por López, además claro de comprometerse a darles a las obras sociales unos $11.000 millones para compensar los gastos en educación y transporte del rubro discapacidad, y acceder a modificar el sistema de libre elección de la obra social, que pedía la CGT, para que cada afiliado debiera permanecer un año en la obra social de su actividad antes de disponer el traspaso de los aportes a otra entidad de salud.
Pero volviendo al tema actual que involucra al preferido de Alberto Fernández, cierto es que la situación está generando un malestar en aumento en muchos gremios, dado que es la atención de las obras sociales lo que se pone en riesgo cuando los fondos no llegan y a veces, cuando esto finalmente ocurre, son montos que no se corresponden con la cantidad de trabajadores a los que se debe atender.
La propia Superintendencia de Servicios de Salud reconoce que su deber es "asegurar el otorgamiento de prestaciones de salud igualitarias, garantizando a los beneficiarios la obtención del mismo tipo y nivel de prestaciones". Y eso, es justamento lo que le reclaman desde muchos sectores al responsable de la entidad.
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Al retraso en el giro del dinero para la atención del afiliado, se están sumando cuestionables diferencias en la distribución de los fondos a las obras sociales. Y los gremios apuntan al titular de la Superintendencia de Salud.
Tiempo y equidad son reglas no negociables para una obra social. Pero parece que sí para quien debe girarle sus fondos.
En una nota publicada en el sitio 'Infogremiales', dan cuenta de estas arbitrariedades que están elevando el enojo sindical y que pone en riesgo la atención de los afiliados.
"Malestar y desconcierto sindical por el reparto de los fondos del Sistema Único de Reintegro", es el título de la nota en la que se da cuenta, con cifras y datos claramente comprobables, las diferencias inentendibles en la distribución de los fondos que le pertenecen a los sindicatos. Hecho que se está acrecentando en lo que va del año.
En la nota se destaca que la distribución de fondos de parte de la Superintendencia de Servicios de Salud "fue siempre algo vidrioso en el sentido de que distintos tipos de reintegros, como por ejemplo el del Sistema Único de Reintegro (SUR), es discrecional".
Las cifras oficiales lo muestran: Se comprueban diferencias en los importantes fondos que reciben algunas obras sociales con poco más de 10.000 afiliados frente a lo escaso para otras que tienen más de 200.000.
'InfoGremiales' accedió a información para citar ejemplos como el siguiente: "UPCN, el sindicato que conduce Andrés Rodríguez, registró de ingresos por SUR la suma de 1.500 millones por el año 2022 y hasta mayo de 2023 se hizo de casi 1.000 millones. Cuenta con medio millón de afiliados. En tanto la UOCRA, que tiene 600.000 afiliados recibió en 2022, 1.000 millones de pesos; mientras que a mayo de 2023 su ingreso fue de 700 millones".
Para empeorar la situación, algunas de las obras sociales perjudicadas son las que atienden a trabajadores con bajos sueldos por lo que es más necesario el subsidio.
¿Quién es Daniel López?
Daniel López es médico sanjuanino de 59 años que hasta asumir en la Superintendencia de Salud se desempeñaba como director de Acceso a los Servicios de Salud de la Agencia Nacional de Discapacidad, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia.
Se recibió de cirujano en la Universidad de Córdoba, hizo estudios de posgrado en Cataluña, España, y de regreso al país fue coordinador quirúrgico de la obra social OSECAC. Luego ejerció como su administrador en su provincia natal. En 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde, fue gerente de Prestaciones Médicas del PAMI mientras el ministro de Salud era Ginés González García, de quien se convirtió en amigo y socio.
Eugenio Zanarini en una antigua imagen junto a Ginés González García (NA).
Daniel López asumió en reemplazo de otro delfín de Ginés González García, Eugenio Zanarini, quien fue hallado muerto el 4 de mayo de 2021 en su domicilio de Caballito, a causa de una insuficiencia cardíaca.
En 2003 trabajó como asesor de la gerencia general de OSECAC hasta que, en febrero de 2020, fue convocado por el ex ministro que renunció por el escándalo de las vacunas para el cargo que ocupa actualmente y donde se convirtió en el responsable del Programa Federal Incluir Salud, que brinda cobertura médica a titulares de pensiones asistenciales, graciables y pensiones por leyes especiales.
En lo que respecta a su actividad como empresario, hasta 2008 fue uno de los seis socios de la bodega Tierra Mayor, ubicada en San Juan, propiedad del desplazado titular de la cartera de Salud. Y curiosamente, otro de los miembros de esa sociedad era Zanarini...
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