Inflación: Un doble click a un proceso que muestra resistencia
La inflación volvió a meterse en el centro de la escena y el arranque de 2026 está dejando una señal incómoda para el equipo económico de Javier Milei
08 de marzo de 2026 - 09:00
La inflación volvió a meterse en el centro de la escena y, según Facimex Valores, el arranque de 2026 está dejando una señal incómoda para el equipo económico de Javier Milei. El verano confirmó que el proceso de desinflación no perdió dirección, pero sí velocidad. Y esa diferencia no es menor, porque obliga a recalibrar proyecciones, tensiona las expectativas y expone una dificultad que el mercado todavía no termina de resolver, que es creer con convicción que el índice de precios pueda bajar de manera sostenida en los próximos trimestres.
En su informe mensual, Facimex planteó que su escenario base ya contemplaba un primer trimestre más complejo en materia inflacionaria que el cierre de 2025. La consultora esperaba un promedio de 2,4% mensual para el primer trimestre, con enero en 2,5%, febrero en 2,2% y marzo nuevamente cerca de 2,5%.
Sin embargo, la realidad resultó todavía más exigente que ese escenario. Sin embargo, la realidad resultó todavía más exigente que ese escenario.
El dato de diciembre fue 2,8%, enero aceleró a 2,9% y para febrero las consultoras privadas se movieron en un rango de 2,6% a 3,0%, con una mediana de 2,9%. Para marzo, la proyección de Facimex sube a 3,0% mensual.
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La inflación del primer trimestre promediaría 2,9% mensual, bastante por encima del 2,0% que habían mostrado tanto el segundo como el tercer trimestre de 2025, y también por encima del 2,4% que la propia Facimex proyectaba al entrar al verano. Mucho más lejos queda, además, el 1,95% mensual promedio que descontaba la mediana del REM de diciembre para este tramo del año.
Un verano más duro de lo esperado
Facimex remarca que los datos de diciembre y enero funcionaron como puntos de quiebre en la percepción del mercado. En diciembre, la inflación sorprendió al alza y alcanzó 2,8% mensual, con fuerte incidencia de Regulados y de la carne, que trepó 7,9% mensual. El punto que más ruido generó fue la inflación núcleo, que saltó a 3,0%, en gran medida arrastrada por ese mismo rubro.
En enero el IPC avanzó 2,9% mensual y estuvo muy condicionado por los Estacionales, que subieron 5,7%, impulsados sobre todo por las verduras, con un alza de 23,3%. Para Facimex, ese resultado consolidó la idea de una inflación transitoriamente más alta durante el verano.
Para el consenso, en cambio, tuvo un efecto más profundo porque obligó a revisar un sendero que venía siendo leído con demasiado optimismo. Para el consenso, en cambio, tuvo un efecto más profundo porque obligó a revisar un sendero que venía siendo leído con demasiado optimismo.
De cara a febrero, Facimex esperaba 2,75%, pero las mediciones privadas se ubicaron levemente por encima. El informe atribuye esa persistencia a las subas de electricidad, gas y colectivos en el AMBA, junto con el efecto de la carne. Y para marzo anticipa otro mes exigente, con presión habitual de Educación por el inicio de clases e Indumentaria por el cambio de temporada.
Facimex no ve un deterioro profundo de la tendencia
Aun con ese arranque más pesado, Facimex introduce un matiz relevante. La consultora sostiene que el mal clima que dejaron los datos del verano no implica un quiebre de la tendencia de mediano plazo. Su argumento es que buena parte de la aceleración reciente estuvo explicada por factores transitorios, más ligados a Estacionales y Regulados que a una verdadera descomposición del componente subyacente.
De hecho, el informe pone el foco en una medida que considera más representativa que la núcleo tradicional. De hecho, el informe pone el foco en una medida que considera más representativa que la núcleo tradicional.
Se trata del indicador preferido del BCRA, que excluye carnes y alquileres y gastos conexos. Según Facimex, esa métrica mostró una aceleración bastante más suave durante el cierre de 2025 y en enero llegó incluso a perforar el 2,0% mensual. Para la ALyC, esa señal sugiere que la dinámica de fondo no se deterioró de manera significativa.
El punto de apoyo conceptual de esa visión está en dos pilares que Facimex considera decisivos para la trayectoria futura del IPC. Por un lado, el equilibrio fiscal, que frenó la monetización del déficit. Por otro, la eliminación del déficit cuasifiscal, que interrumpió la creación endógena de dinero. Bajo ese enfoque, variables como el tipo de cambio, la actividad o las paritarias ayudan a explicar oscilaciones de corto plazo, pero no cambian la tendencia estructural.
Por qué Facimex cree que debería aflojar
El informe también desarrolla las razones por las que espera una desaceleración a partir del segundo trimestre. Desde una visión de costos, destaca que el tipo de cambio se apreció 3,6% en lo que va del año, que la brecha cambiaria sigue contenida y que los próximos meses deberían mostrar menores aumentos de regulados. A eso suma un dato sensible en la Argentina de hoy, que es el de las paritarias.
Según el relevamiento de Facimex, las subas salariales acordadas promediaron 2,3% mensual en enero y 2,9% en febrero, por debajo de la inflación, lo que consolidó una leve caída del salario real privado registrado entre septiembre y diciembre. Desde la mirada de demanda, la firma agrega que las expectativas de inflación de corto plazo todavía descuentan una desaceleración, mientras que el tipo de cambio real se viene apreciando.
Incluso con la actividad en máximos históricos, Facimex no ve un output gap lo suficientemente exigente como para alimentar más presión inflacionaria. La explicación es que la utilización de la capacidad instalada industrial apenas supera el 50% y que buena parte del crecimiento responde a sectores primarios, especialmente Agricultura y Minería. En ese marco, proyecta una inflación en la zona de 1,7% mensual para el segundo trimestre, por debajo del 1,9% que hoy descuenta el mercado.
El problema ya no es sólo la inflación
El corazón del informe aparece en otro lado. Facimex advierte que, en contraste con varios fundamentos macroeconómicos, el mercado no termina de creer que la inflación pueda seguir bajando de forma consistente. Y ahí entra en escena una variable clave para el análisis financiero local, que es la inflación break-even entre instrumentos CER y tasa fija.
Según la firma, para un plazo de 12 meses esa inflación implícita viene lateralizando hace casi un año en un rango de 20% a 30%, siempre por encima del percentil 75 de las proyecciones del REM y con una trayectoria alcista desde el tercer trimestre de 2025. La desagregación del dato deja una lectura aún más fuerte.
La break-even a 6 meses navega en 2,12% TEM, mientras que la forward 6 meses dentro de 6 meses se ubica en 1,84% TEM. La break-even a 6 meses navega en 2,12% TEM, mientras que la forward 6 meses dentro de 6 meses se ubica en 1,84% TEM.
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Por esto, el mercado está descontando muy poco progreso inflacionario para el segundo semestre de 2026. Aunque la inflación implícita anual de 27% todavía no queda tan lejos de su proyección de 23,5%, la señal es que los inversores mantienen una dosis importante de escepticismo frente al proceso de desinflación.
Para Facimex, esa tensión entre fundamentos y precios de mercado sugiere que el Gobierno necesita reforzar el ancla nominal.
El informe aclara que el problema no parece venir por una pérdida de confianza en el esquema cambiario. El informe aclara que el problema no parece venir por una pérdida de confianza en el esquema cambiario.
Al contrario, una métrica que utiliza la ALyC muestra que el mercado exige cada vez menor compensación por riesgo cambiario, lo que implica una mejora en la credibilidad del sistema de bandas desde la elección de octubre.
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Sin un ancla cambiaria estricta ni una tasa de política monetaria operando como referencia dura, la consultora considera que el anclaje nominal debería venir de un compromiso más explícito con metas de agregados monetarios. Hoy el mercado sabe que para 2026 el BCRA proyecta comprar US$10.000 millones y que espera que la base monetaria pase de 4,2% a 4,7% del PBI, algo que Facimex estima compatible con una inflación cercana al 20%, suponiendo crecimiento del producto de 3,2% y tipo de cambio real estable.
El problema es que no existe un compromiso estricto y verificable con esas cifras. El problema es que no existe un compromiso estricto y verificable con esas cifras.