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Según el Ceprofar, no hay justificación para semejantes aumentos en los medicamentos, los cuales "son estrategias comerciales de los laboratorios porque los precios no están regulados".
También hubo fuertes incrementos en los medicamentos de venta libre (7,4% en mayo y 37,1% acumulado en el período enero-mayo) y en los anticonceptivos (6,6%% en mayo y 38,7% acumulado en el período enero-mayo).
Al analizar las causas de los fuertes incrementos, Sajem señaló que "los precios de los medicamentos son decididos libremente por los laboratorios en función de sus estrategias comerciales. Las diferencias de precio entre una y otra marca responden a esas estrategias, en un proceso sobre el que no hay ningún control del Estado".
Según el informe, las diferencias de precios para medicamentos iguales pero de distintas marcas pueden llegar a ser siderales. Por ejemplo, el omeprazol (antiácido) registra diferencias de seis veces en el precio (de $500 a $2700); la aspirina de 3,1 veces (de $172 a $535) y el losartán (antihipertensivo) de 3,3 veces (de $882 a $3218).
"No hay ninguna justificación para que un medicamento valga 5 veces más que otro que es igual", aseguró el profesional que agregó que tampoco se le puede echar la culpa al dólar o al argumento del uso de principios activos importados.
"Todos los medicamentos desde el más caro al más barato usan el mismo principio activo y no aumentan igual. Por otra parte, el dólar oficial ha aumentado un 16% y los laboratorios tienen garantizado el acceso a ese dólar", dijo Sajem que también descartó la incidencia de los gastos de distribución o de otros insumos nacionales ya que "no han aumentado más que la inflación".
Para Sajem se trata exclusivamente de decisiones de los laboratorios para maximizar sus ganancias dentro de un esquema de costos donde el rubro publicidad juega un factor preponderante.
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