Jorge Vasconcelos descartó una "devaluación inminente"
Jorge Vascocelos descartó una "devaluación inminente", aunque advirtió que con salarios "planchados y créditos débiles, la mejora no derrama".
04 de abril de 2026 - 19:47
El economista Jorge Vasconcelos descartó una devaluación inminente, pero dejó una advertencia más incómoda: La economía crece de forma desigual y el consumo sigue sin reaccionar. Con salarios “planchados” y "crédito débil", la mejora no derrama"
Desde el Ieral, Vasconcelos describió un escenario ya conocido pero que no se corrige: Sectores dinámicos (energía, minería, agroindustria) avanzan, mientras el mercado interno continúa rezagado.
“No hay señales de que esa divergencia se revierta”, advirtió Vasconcelos.
El dato clave: Podría frenarse la caída, pero no hay rebote claro. En términos sociales y de empleo, eso implica un “piso bajo”, no una recuperación.
Salarios estancados y crédito ausente
El diagnóstico es concreto:
Poder adquisitivo sin mejora
Crédito sin expansión
Importaciones deprimidas
Todo converge en el mismo punto: demanda interna debilitada.
El problema no es solo económico. También escala al terreno político, especialmente en el conurbano bonaerense, donde el deterioro del consumo tiene impacto electoral directo.
Porque los pesos emitidos se esterilizan vía instrumentos del Tesoro y del propio BCRA. Resultado: No hay liquidez en la calle.
La economía crece de forma desigual y el consumo sigue sin reaccionar. Con salarios “planchados” y crédito débil, la mejora no derrama.
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Jorge Vasconcelos, titular del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL)
Clave: tasas y crédito
Para el segundo trimestre, Vasconcelos plantea una hoja de ruta:
Tasas en torno al 20% anual
Menores encajes
Incentivos a prestar
Objetivo: Reactivar el crédito como motor mínimo de recuperación.
“Eso podría establecer un piso firme para los sectores más rezagados”.
Sin devaluación a la vista (por ahora)
El economista descarta un salto cambiario inmediato. La razón:
Superávit comercial proyectado en US$20.000 millones
Mejores términos de intercambio
Energía como ancla estructural
El Gobierno sigue usando el dólar como ancla inflacionaria, aun a costa de competitividad en algunos sectores.
Advertencia al mercado interno
Mensaje directo a los sectores golpeados: esperar una devaluación como salida es un error.
“El crecimiento será cada vez más sinónimo de productividad y competitividad”.
Energía: la única carta fuerte
El factor estructural positivo sigue siendo el mismo: energía abundante y relativamente barata.
Gas y petróleo aparecen como los motores capaces de sostener el crecimiento… pero no necesariamente de reactivar el consumo en el corto plazo.
Conclusión
El “stop and go” clásico de la economía argentina quedó atrás, pero no por una estabilización virtuosa, sino por un cambio de régimen: crecimiento sectorial sin derrame inmediato.
El problema ya no es la volatilidad, sino la desconexión. Y ahí está el verdadero desafío.