Crisis industrial: Una importante empresa de La Rioja cerró una planta, y sumó decenas de despidos
Una importante empresa textil cerró su planta de confección en el Parque Industrial riojano, y de los 500 puestos de trabajo que prometía, solo quedan 60 empleados.
09 de enero de 2026 - 12:00
La crisis de la industria textil suma un nuevo capítulo en La Rioja, con más despidos en el sector luego de que la empresa Hilados SA confirmara el cierre de su planta de confección ubicada en el Parque Industrial de la provincia, una decisión que deja sin empleo a alrededor de 70 trabajadores y reduce drásticamente la dotación de personal de la firma.
Según informaron desde el ámbito sindical, la compañía mantendrá en funcionamiento únicamente el sector de hilandería, con apenas 60 empleados. De este modo, el proyecto original que preveía la creación de hasta 500 puestos de trabajo queda definitivamente en la nada...
La decisión fue ratificada por Gustavo Castro, titular de la Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines (Foniva), quien señaló que la empresa ya notificó formalmente tanto a los trabajadores como al sindicato, y que se abonarán las indemnizaciones correspondientes conforme a la ley.
"Es una planta más que se va de La Rioja y casi 70 familias que se quedan sin su fuente de trabajo", lamentó el dirigente sindical en declaraciones a medios locales.
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Importaciones y fuerte recesión
Hilados SA se había instalado en el Parque Industrial riojano hace apenas cuatro años, con un ambicioso plan de expansión que incluso incluyó la construcción de un sector adicional para ampliar la capacidad productiva. Sin embargo, ese crecimiento nunca llegó a concretarse.
Castro atribuyó la situación al cambio de escenario económico nacional, marcado por la apertura de importaciones y una fuerte recesión que golpeó al sector. "Las empresas que confeccionaban para grandes marcas comenzaron a desaparecer", explicó.
El sindicalista también detalló que la empresa había iniciado el año con 140 trabajadores, pero que, tras un proceso sostenido de despidos, la plantilla quedará reducida a poco más de medio centenar de empleados dedicados exclusivamente a la hilandería.
El cierre de la planta de confección confirma lo anunciado en diciembre y vuelve a encender las alarmas sobre el futuro del Parque Industrial de La Rioja y el impacto de las políticas económicas nacionales en la industria local, en un contexto de pérdida de empleo y retracción productiva que afecta de lleno al sector textil.
Industria textil
Caída de la industria durante el 2025
En efecto, la industria textil en La Rioja cerró el 2025 sumergida en una crisis profunda. Según Juan Pablo Luján, titular de la Asociación Obrera Textil (AOT), las políticas económicas nacionales, la reforma laboral y la apertura de importaciones crearon un escenario donde es imposible competir con mercados como el chino o el brasileño.
En términos productivos, el sector registra su nivel más bajo de actividad en dos años, y opera apenas al 32,5% de su capacidad instalada según datos del INdEC.
Esta cifra representa un desplome drástico frente al 59,1% alcanzado a finales de 2023, lo que evidencia una caída del consumo que obliga a las empresas a reducir turnos y ajustar costos para subsistir, cuando el sector textil representa cerca del 50% del empleo en el Parque Industrial de La Rioja.
El presidente de la Unión de Industriales Riojanos (UNIR), Juan Carlos Serrano, advertía hace unas semanas atrás sobre la crítica situación que atraviesa el sector fabril en La Rioja.
Además, señaló que se trata de empresas que apostaron por La Rioja con inversiones concretas, en este caso, con una tercera planta en la provincia, y que se vieron obligadas a cerrar exclusivamente esa unidad productiva, sin abandonar el resto de sus operaciones.
Es un doble golpe que les pega a todas las industrias, sobre todo a la textil, por la baja en el consumo y en los aranceles e impuestos a los productos importados. Se compite de manera desleal porque un importado no tiene las mismas reglas de juego que una empresa de acá Es un doble golpe que les pega a todas las industrias, sobre todo a la textil, por la baja en el consumo y en los aranceles e impuestos a los productos importados. Se compite de manera desleal porque un importado no tiene las mismas reglas de juego que una empresa de acá
Serrano además señaló las diferencias que se mantienen con los productos importados: "Nuestra industria tiene una inversión tecnológica enorme, que cuando el producto sale del galpón, las reglas cambian: tenemos impuestos, costos logísticos y poco consumo, que se reparte entre importados y nacional y hoy se compra mas productos extranjeros".