
1. Negativos datos de empleoen USA. La creación de puestos de trabajo se desplomó a 20.000 nóminas, la cifra más baja desde septiembre de 2017. Es cierto que febrero suele ser malo para el mercado laboral, y además ocurrió/podría ocurrir otra vez el cierre del gobierno federal. Además, la tasa de desempleo se ubica en 3,8%, al nivel más bajo en 5 décadas. Pero la contratación neta ha quedado muy por debajo de lo esperado por el mercado. El temor es que el mercado de trabajo estadounidense está dando algunas señales de agotamiento, aunque sigue estando en pleno empleo. El dato que más preocupa es el rápido crecimiento de los salarios: los ingresos medios por hora en los recientes 12 meses aumentaron 3,4%, la mayor ganancia mensual desde la recesión en 2009. Esto provoca un horizonte de costos adicionales en las empresas en la medida que sus demandas no son satisfechas según sus expectativas. De todos modos, la tasa de participación en la fuerza laboral se mantiene sin cambios en un máximo de 5 años, del 63,2%.
2. El fondo soberano de Noruega reducirá sus inversiones en petróleo: Enriquecido por la extracción de crudo en el Mar del Norte, Noruega cuenta con un patrimonio de más de US$ 1 billón que invierte para obtener beneficios. El fondo ha anunciado que comenzará a reducir su exposición petrolera ante posibles nuevas caídas del precio del crudo, y por eso retirará US$ 7.500 millones: "El objetivo es reducir la vulnerabilidad de nuestra riqueza común frente a un retroceso permanente de los precios del petróleo", explicó la ministra de Finanzas, Siv Jensen, en un comunicado. Al cierre de 2018, el fondo noruego atesoraba en cartera US$ 37.000 millones invertidos en compañías petroleras como Shell, BP, Total, ExxonMobil y Repsol. Por ahora su salida se refiere a pequeñas petroleras de exploración y producción. Jensen explicó que es preferible vender pequeñas petroleras que grandes empresas energéticas "ampliamente diversificadas". La decisión, avalada por el Banco Central de Noruega después de 1 año de debate, supone una desinversión en 134 compañías clasificadas como compañías de exploración y producción por FTSE Russell, mientras que se autoriza a mantener la inversión en grandes petroleras diversificadas. La tendencia del precio del crudo que lleva a la decisión de Noruega obliga, probablemente, a replantear el horizonte y las condiciones de proyectos argentinos tales como los de Vaca Muerta.
3. Mario Draghi está decidido a completar sus 8 años como presidente del Banco Central Europeo sin subir ni una sola vez los tipos de interés, al revés de su antecesor, Jean-Claude Trichet, mantiene esa tendencia. Draghi dejará la entidad en noviembre con los tipos de interés en mínimos históricos, que el BCE acaba de prometer que mantendrá hasta finales de 2019, al igual que conservará los activos financieros que había comprado como parte de su programa de relajación cuantitativa (QE) hasta que los tipos de interés empiecen a aumentar. El BCE también ha prometido una nueva ronda de créditos baratos a largo plazo a los bancos que quieran ampliar sus préstamos,conocidos como TLTRO, por sus siglas en inglés. En los recientes 6 meses la economía de la eurozona ha sufrido una fuerte desaceleración y en este momento es muy vulnerable. En los recientes 8 años ha habido más de 3 intentos de ajuste de las tasas. Pero en 2011, el aumento de tipos de interés que ejecutó Trichet llevó a la eurozona a una 2da. recesión. En 2015, la Fed subió los tipos un cuarto de punto, aunque después tuvo que aplazar sus planes de más aumentos. Desde finales de 2018, la Fed ha vuelto a moderar su plan de ajustes, optando por la flexibilidad. ¿Por qué a los bancos centrales les resulta tan difícil retirar los estímulos monetarios? Porque la economía ha resultado ser, una y otra vez, más vulnerable de lo que se pensaba.