Pero esto no es tan fácil porque recordemos que la Unión Europea está compuesta por países con distinas capacidades comerciales, económicas y distintas problemáticas, es así que Alemania no tiene la misma capacidad de producción ni el mismo rol en la definición de las políticas monetarias de la Unión que tal vez podría tener España o Grecia. Y una rebaja de las tasas de interés tal vez no son la mejor opción para por ejemplo el Banco Europeo de Londres, ya que disminuirían las ganancias de los bancos.
A esto se le suma los últimos dichos del gobierno alemán con respecto a la situación económica del país, recordemos que al ser ellos la economía más fuerte de la región son los que en su mayoría establecen el precio del euro y de alguna forma se lo imponen a los demás países. Sin embargo 1 mes atrás Alemania dio signos de que podría enfrentarse a una recesión ya que la deuda alemana tenía todos sus plazos en terreno negativo. Es así que comenzaron a ser más rentables los bonos a corto plazo que a largo.
A los dichos de Draghi se le sumó la baja a sus previsiones de crecimiento de cara a lo que queda del año 2019 y todo el año 2020, otra vez, culpa de los riesgos a los que se enfrenta. Es así que según los cálculos reproducidos por el presidente del Banco Central Europeo: el PBI crecerá solo un 1.1% y en 2020 hasta un 1.2%. Números un tanto aterradores para lo que es Europa.
Claro que los anuncios de Europa despertaron la furia del presidente Donald Trump, teniendo en cuenta que Estados Unidos tampoco se encuentra en la mejor situación económica, tanto que el mandatario le ruega todos los días a la Reserva Federal de Jerome Powell que reduzca las tasas de interés, sin importar los números de inflación que pueda causar. Aunque también tengamos en cuenta que muchas de las situaciones económicas y monetarias actuales se deben, entre otras cosas, a la guerra comercial que Trump está librando con China hace más de un año.
Recordemos que la Fed ya redujo las tasas de interés a fines de julio pasado en un 0,25%, lo que significó un gran triunfo para Trump pero no fue suficiente ya que no fue "a gran escala", como esperaba el mandatario. Aunque también hay que tener en cuenta que fue un movimiento arriesgado para Powell dado que no bajaba las tasas de interés desde la crisis de 2008 y luego decidió nunca más tomar tasas negativas, como demanda Trump. Sin embargo ahora se espera otra reunión la próxima semana donde ya se habla de otro recorte.
A todo esto se suma las cifras que presenta el sector industrial de Estados Unidos, ya que la semana pasada un informe de el Instituto de Gestión de Suministros (ISM), dicen que la industria de Estados Unidos se contrajo en agosto, con el número más bajo desde 2016. Los mismos señalan que lo que hasta el mes anterior era de 51,2 puntos, hoy bajó drásticamente a 49,1. Claro que esto captó la atención del resto de las economías y de la propia Reserva Federal.
Es así que este jueves cuando Trump escuchó las noticias provenientes de Europa hizo su desacargo vía Twitter, como siempre. "El Banco Central Europeo, actuando rápidamente, reduce las tasas en 10 puntos básicos. Intentan, y tienen éxito, depreciar el euro frente al dólar MUY fuerte, perjudicando las exportaciones estadounidenses ... Y la Fed se sienta, y se sienta y se sienta. ¡Les pagan por pedir dinero prestado, mientras nosotros pagamos intereses!", aseguró el mandatario norteamericano.
Aunque por su parte, Mario Draghi respondió desacartando los comentarios del presidente y asegurando que las decisiones de Europa están basadas en la "estabilidad de precios" y no en los tipos de cambio, como dio a entender Trump en su publicación ya que como dijimos anteriormente, y como explicó Trump la devaluación del euro significa mayor competencia comercial para el dólar, al igual que el yuan.