A su llegada a Bruselas, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, había dejado en claro lo delicado de la situación. Aunque en un momento ha apuntado que "la posibilidad de contagio está descartada", un minuto más tarde reconocía que "la posibilidad de contagio se pondría de manifiesto si la unión monetaria, en este caso el Eurogrupo, no es capaz de tomar una decisión que sea concluyente en relación con la economía chipriota".
Es decir, si no hay un acuerdo convincente hoy, la situación podría descarrilarse. La semana pasada, los mercados se comportaron con relativa calma.
"Eso es lo más importante en estos momentos: que seamos capaces de ponernos de acuerdo para llegar a una solución que sea concluyente para Chipre y que evite que se produzcan situaciones indeseables para el conjunto de la Unión", ha afirmado el ministro.
La rienda de las negociaciones las ha asumido el presidente chipriota, Nicos Anastasiades, con los máximos representantes de la troika: la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; y los presidentes del BCE, Mario Draghi; y de la Comisión, José Manuel Durao Barroso.
El compromiso se ha negociado al margen del Eurogrupo.
"Los esfuerzos han culminado", ha escrito el presidente chipriota en su cuenta de Twitter para anunciar el compromiso.
El acuerdo ha sido negociado con Anastasiades por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; y los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; la Comisión, José Manuel Durao Barroso; y el Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
En las reuniones han participado también el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
El acuerdo obliga a liquidar al 2do. banco del país, Laiki, imponiendo fuertes pérdidas a los depositantes. También los depositantes del Banco de Chipre sufrirán una importante quita, pero la entidad sobrevivirá.
A priori, el plan no requiere ninguna nueva votación en el Parlamento chipriota, que ya aprobó el pasado viernes 22/03 una ley para reestructurar bancos y otra norma para mantener el control de capitales más allá del martes, cuando reabran los bancos.
El compromiso llega apenas unas horas antes de que venza el ultimátum que había dado el BCE para cortar la liquidez de emergencia a la banca chipriota, lo que la habría abocado a la quiebra y a la salida del país del euro.
El plan final de rescate supone un triunfo de las tesis del FMI y de Alemania, que desde el principio habían defendido una quita a los grandes depositantes, muchos de ellos rusos, para reducir la factura del rescate.
[ pagebreak ]
Se ha descartado la imposición de tasas a los depositantes decidida por el Eurogrupo el pasado sábado 23/03, que causó una gran polémica porque afectaba incluso a las cuentas de 100.000 euros, en teoría garantizadas por las normas de la UE.
En concreto, el Eurogrupo había aprobado una tasa del 6,75% para los depósitos de menos de 100.000 euros y del 9,9% para los superiores. El parlamento chipriota rechazó la tasa el pasado martes, agravando la crisis de la isla y forzando una renegociación del plan.
100 euros al día
El Banco de Chipre y el Banco Popular de Chipre, las dos principales entidades bancarias del país, han impuesto una limitación de 100 euros al máximo diario de efectivo que los ciudadanos podrán retirar de sus cajeros automáticos, según informaron fuentes bancarias y del Gobierno chipriota.
Previamente se había informado de que todos los bancos habían impuesto esta limitación. Sin embargo, salvo las dos entidades mencionadas el resto de bancos mantiene el límite de retirada en 260 euros. La limitación de 100 euros permanecerá vigente hasta que vuelvan a abrir los bancos, lo que está previsto que se produzca el próximo martes, o hasta la confirmación de que continuará la financiación de emergencia del Banco Central Europeo (BCE).