Chipre perdió más de la mitad de su capacidad energética y reparar el estropicio costó al menos el 10% del PIB a un Estado que comenzaba a arrastrar problemas de déficit fiscal por una economía basada en el turismo, la construcción y los servicios financieros, todos sectores muy dañados por la crisis global.
El Estado hubo de financiar el gasto a través de un aumento del déficit -de un superávit del 0,9% en 2009 pasó a un déficit del 6,3% en 2011- y la emisión de deuda, que se elevó del 49% del PIB en 2008 al 90% en 2012, lo que lo dejó sin fondos para socorrer al sector bancario cuando comenzaron sus graves problemas.
El sector bancario de Chipre, con unos 135.000 millones de euros en activos, es inmenso en comparación con su economía nacional, de 17.800 millones, es decir 7,5 veces superior al PIB frente a una media del 3,5 de la UE, una ratio sólo superada por Luxemburgo (24 veces) e Irlanda (8 veces).
Durante años, ha engordado gracias a la atracción geopolítica de la isla para hacer negocios en Europa y Oriente Medio y a la jugosa rentabilidad que ofrecía: según los datos del Banco Central Europeo (BCE), en enero de 2013 el interés medio para los depósitos a plazos menores de un año era del 4,53% (0,9% en Alemania).
Esos elevados intereses que, para evitar una fuga de capitales, aumentaron a medida que avanzaba la crisis, los podía conceder la banca chipriota gracias a su inversión en productos de riesgo con una gran rentabilidad, como la deuda griega.
Igualmente poseía intereses en el sector de la construcción que experimentó un boom durante la pasada década, con un incremento de los precios de la vivienda del 50% entre 2006 y 2008.
Otra de las fuentes que alimentaban los intereses eran las operaciones de la banca chipriota en el extranjero donde, en países como Ucrania, prestaban a unos intereses superiores al 15%.
De acuerdo al Banco Central de Chipre, en 2012 el 40% de los 70.150 millones de euros en depósitos en la isla procedía del exterior y, de éstos, la inmensa mayoría era propiedad de ciudadanos o empresas extracomunitarios, sobre todo rusos.
Apuro
Según ha declarado el ministro chipriota de Finanzas, Mijailis Sarris, tasar los depósitos superiores a 100.000 euros (el límite garantizado por Bruselas) "está claramente sobre la mesa" en la negociación a contrarreloj del país mediterráneo con la troika (Banco Central Europea, Unión Europea y FMI), y los partidos políticos, para llegar a un acuerdo que, por un lado, le permita presentar una propuesta satisfactoria a sus socios europeos y, por el otro, logre aglutinar el apoyo del Parlamento al plan.
La Cámara de Representantes ya ha aprobado varios de los pilares que incluye este paquete de medidas, entre ellos, un fondo de solidaridad, la reestructuración bancaria y la instauración de restricciones para el movimiento capitales financieros. Ante la posibilidad de tener por fin una salida a la crisis, el Eurogrupo ha convocado a una reunión extraordinaria de los ministros de Finanzas el domingo 24/03, lo que ha llevado a suspender la cumbre UE-Japón.
[ pagebreak ]
La feroz oposición parlamentaria a imponer una quita a todos los depósitos (incluidos los de los pequeños ahorradores) fue precisamente la que mató el primer plan de rescate aceptado por Bruselas el domingo pasado. La pregunta ahora es cuánto se quedará Chipre de los grandes depósitos: las primeras informaciones para tasar a aquellos con más de 100.000 euros en sus depósitos apuntaban a "una tasa superior al 10%". Más tarde, la televisión pública anunció que se estaba negociando un 15%.
El Parlamento chipriota ha aprobado, de momento, la creación de un fondo de solidaridad (ya aceptado por el Consejo de Ministros) y la instauración de restricciones para el movimiento capitales financieros.
El Ejecutivo comunitario había exigido la aprobación de estas regulaciones sobre el capital. El vicepresidente de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, Olli Rehn, subrayó la importancia de una ley para controlar la actividad bancaria, con el objetivo de "evitar todo movimiento de capital que debilite la estabilidad financiera de Chipre" una vez que reabran los bancos a partir del próximo martes. La cámara de representantes también ha dado luz verde a la reestructuración bancaria, con la división de activos, en una especie de "banco bueno y banco malo".
Una anécdota imperdible
Una jubilada rusa, residente en Chipre, logró el viernes 15/03 salvar todos sus ahorros de un modo inusual. La mujer llevaba tiempo retirando su dinero los días viernes del Hellenic Bank, e ingresándolo de nuevo los lunes, precisamente por temor a un colapso económico.
La mujer hizo esto durante mucho tiempo siguiendo el consejo de su hijo, quien le advirtió que, de suceder una confiscación de fondos de cuentas bancarias, sería durante un fin de semana porque de esa manera las autoridades disponían de más tiempo para llevar a cabo las operaciones necesarias.
Habitualmente las grandes fusiones, adquisiciones y quiebras suceden los sábados y los domingos, según explicó la mujer a la prensa chipriota.
El 15/03, tal como hacía cada viernes, la jubilada retiró su dinero del banco. Justo un día después, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional acordaron un plan de rescate de 10.000 millones de euros para Chipre, a cambio de la imposición de una tasa excepcional sobre los depósitos bancarios en la isla, una medida que suscitó una fuerte oposición social por parte de los chipriotas.
Desde la madrugada del sábado 16/03, las entidades bancarias de Chipre permanecieron cerradas.
De este modo, la prudente jubilada no solo consiguió salvar sus ahorros, sino también evitar el pago de un impuesto o quita que podría ascender al 6,75% de sus ahorros, por tener menos de 100.000 euros.
Rusia
La puerta que ya se ha cerrado, ha sido la de la ayuda rusa. A causa de contar con tantos depositantes rusos, Chipre buscó asistencia en Moscú, pero Vladimir Putin respondió, aparentemente, que cada uno se haga cargo de su propio riesgo. Se afirma que mucho del dinero ruso en Chipre es no declarado en Rusia y, por lo tanto, Putin decidió no comprometer recursos de los contribuyentes de su país.
Rusia respondió que se niega a echarle una mano a Nicosia, posibilidad que no solamente hubiese ayudado al gobierno de Nikos Anastasiades, sino a los países de la Eurozona que no desean aportar dinero para el rescate chipriota.
Fuentes europeas y del Gobierno de Nicosia explicaron que lo más probable es que haya un acuerdo durante el fin de semana para limitar el inventario de daños.
[ pagebreak ]
Pero el destrozo causado a la economía chipriota por la incertidumbre en la última semana es notable: según fuentes europeas, Bruselas estudia elevar el monto total del rescate a los 20.000 millones. Y reclama controles de capital por tiempo indefinido para evitar una fuga de dinero
Ante el riesgo de bancarrota, el mayor banco chipriota, el Banco de Chipre, ha instado al Gobierno a adoptar inmediatamente la propuesta de la zona euro de tasar los depósitos superiores a los 100.000 euros. "Dado que es evidente que no hay soluciones alternativas no debe haber más retraso en la adopción de la propuesta del Eurogrupo", afirma el banco en un comunicado en el que también augura que todos los depósitos se perderían si se derrumbaba el sistema.
La alerta de esa entidad fue originada en el gobernador del Banco Central de Chipre, Panicos Demetriades, quien da por hecho que el país entrará en bancarrota si se llega al martes 26/03 sin acuerdo.
Demetriades, a su vez, habla en nombre del BCE, que en un comunicado inusual anunció el miércoles 20/03 que cerrará el grifo del crédito a las entidades chipriotas el martes 26/03 si no hay rescate.
En este contexto, el Gobierno chipriota ha llegado a un acuerdo con el griego, para que el banco Piraeus, la tercera entidad de Grecia, absorba las filiales en este país del Banco de Chipre y del Banco Popular (Laikí), el segundo de Chipre.
El pacto se alcanzó "después de conversaciones entre el presidente chipriota Nikos Anastasiades y el primer ministro griego Antonis Samarás", según un comunicado de la presidencia chipriota citado.
Esa externalización "se ha fijado en los términos más favorables dadas las actuales circunstancias, con un beneficio significativo para el lado chipriota", según citaron varios medios locales.