El plan B consistía en "préstamos internos de fondos de la Seguridad Social, aseguradoras, bancos y otros", explicó.
El secretario de Estado de Finanzas, Christos Patsalides, se reunión con miembros de la troika inmediatamente después de que el Parlamento rechazase el plan A.
"Después del vigoroso rechazo del Parlamento, los enviados de la troika nos dijeron 'Señores, están entrando en una fase que todos ustedes conocen'", continuó Patsalides en la entrevista. "Ellos querían decir que el Bank of Cyprus y el Laiki Bank (las dos mayores entidades del país) podrían no abrir nunca más. Eso es lo que nos dijeron".
Preguntado sobre si Chipre debería dejar el euro si sus dos mayores bancos cerraran y el BCE no diera la liquidez necesaria, el ministro del Interior respondió que "bajo ninguna circunstancia Chipre abandonará el euro".
"Ahora, si las circunstancias empujan a una salida voluntaria de Chipre, eso es otro asunto. Pero nuestra postura es permanecer en el euro", añadió.
De momento, el presidente del país, Nikos Anastasiades se va a reunir con los líderes de todos los partidos para llegar a una postura común. Después habrá una reunión del Gobierno y posteriormente una nueva reunión con la troika.
Chipre
Todos los partidos votaron en contra del borrador de ley, con excepción del gubernamental DISY que se abstuvo, a pesar de que se votó una fórmula mejorada de impuesto especial a los depósitos privados a la planteada inicialmente por el Eurogrupo.
La nueva propuesta incluía también una quita del 9,9% para los fondos que superen los 100.000 euros y de un 6,75% para los inferiores, pero dejaba exentos los depósitos inferiores a 20.000 euros.
Ésta es una de las peores opciones que barajaban los expertos. Para RBS el rechazo del Parlamento a la quita "permitiría estimular el éxodo de los depósitos, y el BCE podría retirar su apoyo a Laiki Bank, lanzando el sistema bancario en el caos y provocando una salida del euro".
De momento, el organismo presidido por Mario Dragui ha asegurado en una nota que "el BCE reafirma su compromiso de proporcionar la liquidez necesaria dentro de las leyes existentes", por lo que todavía no habría que hacer saltar las alarmas. Aun así, la ministra de Finanzas de Austria, Maria Fekter, ya ha dicho que el apoyo del organismo no será ilimitado.
Además, Chipre sólo tiene fondos para aguantar hasta mayo y si no recibe la ayuda antes suspenderá pagos. Así que el tiempo apremia.
"Si Chipre saliera del euro, lo haría con un sistema bancario prácticamente en bancarrota y una moneda devaluada masivamente. Sería difícil de reconstruir la economía con poco apoyo externo, dado que la economía chipriota no es tan competitiva como otras de la zona euro", explica el informe de esta entidad.
Un precedente útil en este sentido es el caso de Islandia. Este país sufrió una masiva depreciación de la moneda después de la crisis bancaria de 2008. A pesar de que el gobierno introdujo controles de capital, la corona cayó un 50% en 12 meses. Una caída de este tipo en la moneda aumentaría la inflación importada y llevaría varios años para que la economía pudiera reajustarse.
Rusia
El ministro de Finanzas de Chipre, Mijalis Sarris, ha anunciado que todavía no han alcanzado ningún acuerdo con Rusia con respecto a la concesión de financiación adicional para el país, al borde de la quiebra y pendiente de un rescate europeo. Sarris, que ha viajado a Moscú para reunirse con representantes del gobierno ruso, ha destacado que las conversaciones han tenido un "buen comienzo".
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"Hemos mantenido negociaciones muy constructivas y honestas. Hemos subrayado lo complicado de la situación", explicación el ministro a la prensa al término de su encuentro de una hora y media con su homólogo ruso, Anton Siluanov. "No ha habido ofertas, nada concreto", agregó.
Así las cosas, el ministro chipriota se ha mostrado "feliz por el buen comienzo" y ha manifestado la intención de continuar negociando durante el día de hoy para encontrar la solución a los problemas económicos de la isla y "conseguir algún apoyo" de Rusia.
En busca de ayuda
Una delegación chipriota se había desplazodo a Moscú con el objetivo de renegociar los términos del crédito vigente concedido al país por Rusia en 2011, así como para sondear la posibilidad de ver ampliada esta ayuda a cambio de obtener participaciones en bancos y activos energéticos de Chipre, según recogen hoy diversos medios internacionales.
En concreto, Chipre ha tratado de obtener un aplazamiento de cinco años para el préstamo de 2.500 millones de euros que vence en 2016, al igual que una reducción de los intereses que paga, del 4,5%.
El presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo anoche una conversación telefónica con su homólogo chipriota, Nikos Anastasiadis, a quien le reiteró la preocupación de su país "por una posible aprobación de las medidas que afecten los intereses" de Moscú.
Se calcula que más de una quinta parte de todos los depósitos en los bancos de Chipre, que suman unos 70.544 millones de euros, pertenecen a ciudadanos rusos. La quita a depósitos en Chipre perjudica a Rusia.
España
La penitencia de los bancos chipriotas lo han comenzado pagando los bancos españoles e italianos. Así lo reflejan las cotizaciones bursátiles que ayer vieron como se esfumaban 6.283 millones de euros de capitalización en un solo día y, lo que puede ser peor a medio plazo, las recomendaciones de inversión de la gran banca internacional.
Desde que se hizo pública la decisión Bruselas de quitar fondos a los ahorradores privados chipriotas, los bancos españoles más frágiles han sido puestos en cuarentena por entidades como Morgan Stanley que ayer emitían un consejo a sus inversores: “Seguimos prefiriendo a los bancos del norte de Europa y mantenemos la recomendación de recortar posiciones en la banca mediana de Italia y España. La situación en Chipre refuerza esa apuesta”. Una apuesta similar ha hecho también en las últimas 24 horas Citi.
Los grandes bancos apuestan por que las entidades españolas todavía se resentirán más: “mientras los campeones nacionales están bien capitalizados –afirma Morgan—la presión sobre algunos enormes bancos de menor calidad (…) como Bankia, será intensa”, concluyen los análisis que colocan al Banco Popular y al Banco Sabadell entre sus “menos favoritos”.