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Chipre achica el corralito para calmar el enojo (ruso)

El Gobierno chipriota ha negociado que los depósitos de hasta 20.000 euros (US$ 25.800) estén exentos de un impuesto bancario que necesita la isla para evitar el incumplimiento de pagos. Los depósitos restantes por hasta 100.000 euros tendrían una alícuota impositiva de un 6,7%, y exclusivamente los que excedan esa suma cargarían con la tasa de un 9,9%, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato. La propuesta de Chipre considera que los depositantes en los bancos sean compensados con acciones y títulos públicos relacionados con la futura recaudación de ingresos vinculados con el gas.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los ministros chipriotas revisan el plan que busca recaudar dinero de los depósitos bancarios como parte de un rescate de la Unión Europea (UE), en un esfuerzo para asegurar que los legisladores lo respalden en una votación prevista para el lunes.
 
El anuncio del fin de semana, de que Chipre establecería un impuesto de 9,9% a las cuentas bancarias como parte de un rescate de 10.000 millones de euros (US$ 13.000 millones), rompió las prácticas anteriores en las que los ahorros de los depositantes eran sacrosantos.
 
Tal como ocurrió en la Argentina 2001/2001, los depósitos que eran intangibles, resulta que ahora son posibles de devaluar, por explicarlo de alguna manera.
 
La medida también provocó temores en todo el bloque, derivando en un desplome del euro y de los mercados bursátiles.
 
Antes de la votación en el Parlamento, el Gobierno estaba trabajando en un plan para aliviar el golpe a los pequeños ahorristas, haciendo que la carga del impuesto se vuelque más hacia aquellos con depósitos mayores a 100.000 euros.
 
Si no hay cambios en el proyecto, la aprobación legislativa indispensable puede no ocurrir nunca.
 
Como muchos de los depositantes son rusos, que utilizaban mucho el sistema financiero de Chipre, la iniciativa causó una reacción airada del presidente Vladimir Putin.
 
El Gobierno dice que Chipre no tiene otra opción que aceptar el rescate con el impuesto a los depósitos, o caer en la bancarrota.
 
El nuevo proyecto prevé un impuesto extraordinario del 3 % para los depositarios con ahorros inferiores a 100.000 euros en vez del anterior 6,7 %, y 12,5 % para los depósitos superiores a 100.000 en vez de 9,9 %.
 
La quita a las cuentas bancarias podría recaudar hasta 5.800 millones de euros, mientras que la «troika» aportaría otros 10.000 millones.
 
Aunque en principio este lunes 18/03 estaba prevista la votación sobre si el país acepta o no la nueva tasa que se impondrá a los depósitos bancarios a cambio del un rescate de 10.000 millones de euros del Eurogrupo, finalmente el presidente del Chipre, Nikos Anastasiadis, ha decidido aplazar el debate hasta el martes.
 
Necesita 9 votos además de los de su partido para sacar adelante el acuerdo o enfrentarse, según sus palabras a la bancarrota.
 
De los 29 votos necesarios, el partido conservador cuenta con los 20 votos de sus diputados, mientras que comunistas, socialistas y verdes se inclinan por votar en contra. Los centristas se mantienen indecisos, mientras todos los partidos analizan las condiciones impuestas por el Eurogrupo.
 
La zona euro ha indicado que los cambios serían aceptables siempre que se mantenga el retorno de unos 6.000 millones de euros.
 
Si el Parlamento chipriota rechaza el acuerdo, la zona euro enfrentaría un riesgo real de recaer en la crisis.
 
Al margen de una conferencia en Berlín, Joerg Asmussen, un miembro del consejo del Banco Central Europeo (BCE), dijo: "Depende únicamente del Gobierno decidir si quiere cambiar la estructura de (...) la contribución del sector bancario".
 
"La cuestión importante es que se mantenga la contribución financiera de 5.800 millones de euros", agregó el funcionario, que ha tenido un papel clave en las discusiones del fin de semana.
 
Los residentes de la isla vaciaron sus cajeros automáticos para obtener sus fondos el sábado y el domingo. La medida también asustó a los depositantes en las economías más débiles de la zona euro y a los inversores que temen un precedente que podría reavivar la turbulencia del mercado.
 
Esto ocurre después de que el Banco Central Europeo calmara la situación financiera del bloque con la promesa de que haría todo lo posible para salvar al euro.
 
El euro descendía, aunque atenuaba las bajas más profundas que había registrado previamente en la sesión. Las acciones europeas exhibían un comportamiento similar, con una pérdida de un 2 por ciento, que luego se redujo a la mitad.
 
En el mercado de bonos, que suele ser la guía más clara de la tensión financiera en la zona euro, los futuros de los Bunds, los títulos públicos alemanes que son considerados un refugio ultraseguro para las inversiones, subían con fuerza.
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Los bonos equivalentes de Italia se hundían, sugiriendo cierta preocupación de que Chipre pudiera afectar a sus vecinos más grandes.
 
"La crisis ha vuelto", dijo un operador de bonos.
 
Bruselas ha hecho hincapié en que la medida es un hecho extraordinario en un país que representa tan sólo el 0,2 por ciento de la producción europea.
 
El peor temor es que los ahorristas en los grandes países europeos se pongan nerviosos y empiecen a retirar fondos, aunque no había señales inmediatas de eso el lunes temprano.
 
El economista estadounidense Paul Krugman escribió en The New York Times: "Es como si los europeos estuvieran llevando un cartel de neón, escrito en griego e italiano, diciendo: '¡Llegó la hora de la fuga de los depósitos de sus bancos!'".
 
El sector bancario de Chipre es mucho mayor que el tamaño de la economía real de la isla y sus bancos fueron castigados fuertemente por su exposición a Grecia, una vecina mucho mayor.
 
Su economía abierta hace que los bancos también atraigan fondos de los rusos. Moscú considera extender un préstamo vigente de 2.500 millones de euros para ayudar a rescatar la isla y dijo que no había llegado a una decisión.
 
Putin criticó al impuesto bancario por considerarlo injusto y establecer un antecedente peligroso.
 
"Al evaluar el impuesto adicional planeado a las cuentas bancarias en Chipre, Putin dijo que tal decisión, en caso de que se adopte, sería injusta, poco profesional y peligrosa", dijo el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov a los reporteros.
 
La aprobación -en el dividido parlamento chipriota de 56 miembros- está lejos de ser algo seguro: ninguno de los partidos tiene una mayoría absoluta y tres de ellos dicen que no apoyarán el impuesto.
 
Una votación planeada inicialmente para el domingo fue reprogramada para dar más tiempo a la construcción de un consenso.

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