La firma advierte de que la recuperación económica de Reino Unido será "significativamente más lenta" que la de recesiones anteriores, algo que ha pasado factura también a la nota del Banco de Inglaterra, que cae también de la triple A a Aa1.
Al mismo tiempo, Moody's destaca que la solvencia de la deuda de Reino Unido sigue siendo "extremadamente alta", por eso le deja un sobresaliente de Aa1, gracias a "las fortalezas" de su economía, entre las que destaca su diversificación, competitividad, su "sólido historial de consolidación fiscal" y el de su estructura institucional.
Además, también recuerda que le ha puesto una perspectiva "estable", porque considera que "una combinación de voluntad política" y de impulso de los puntos fuertes de su economía, "permitirán al Gobierno implementar su plan de consolidación fiscal y revertir la trayectoria de la deuda del Reino Unido". La agencia aleja el riesgo de que la economía británica padezca los niveles de tensión alcanzados en la zona euro, y señala que es gracias a que Reino Unido cuenta con un marco propio en materia de política monetaria.
En noviembre de 2012 la misma agencia quitó la máxima calificación a Francia, "debido a los persistentes desafíos estructurales que afronta el país". España, por su parte, está al borde del bono basura, según la calificación de esta misma agencia, es decir, cinco escalones más abajo del que ahora ocupa Reino Unido.