El volumen es equivalente a las economías de USA y Japón juntas, de acuerdo al sitio web de la BBC.
Según Henry, US$ 21 billones es una estimación conservadora. El número final, continúa, podría llegar a US$ 32 billones.
El estudio fue encargado por la Red de Justicia Fiscal, un grupo de presión que realiza un lobby contra los paraísos fiscales.
Pero la berreta Red de Justicia Fiscal no explica que
> los sistemas impositivos son excesivos en la mayoría de los países que expulsa capitales,
> esos países no aceptan las advertencias de sus contribuyentes con capacidad de ahorro acerca de qué a mayor presión impositiva, más tentadora resulta la opción de los paraísos fiscales,
> los sistemas bancarios son muy riesgosos en USA, la Eurozona y también el Reino Unido. Ni hablar de la Argentina... Por lo tanto, un paraíso fiscal supone una opción de menor costo y menor riesgo.
Henry basó su estudio en datos del Banco de Compensaciones Internacionales (BIS, sus siglas en Inglés), del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial y de los gobiernos de varios países.
El autor del estudio concluyó que el dinero fluyó hacia cuentas secretas en bancos establecidos en Suiza (¿Suiza es un paraíso fiscal?), islas Caimán y otros lugares conocidos porque tratan de atraer depósitos de personas con ingresos altos ante promesas de confidencialidad del titular de la cuenta y reducción o exención de impuestos.
El diario británico The Guardian destaca que, según el estudio de Henry, los depositantes contaron, para concretar su éxodo, con la ayuda directa de varias instituciones financieras privadas.
"Lo más sorprendente es que algunos de los mayores bancos del mundo están involucrados hasta el cuello en las iniciativas para ayudar a los clientes a dejar de pagar impuestos y a transferir su riqueza a paraísos fiscales", dijo John Christensen, de la Red de Justicia Tributaria, en una entrevista que concedió a la emisora pan-árabe de la televisión Al Jazeera.
"Estamos hablando de marcas muy grandes y bastante conocidas -HSBC, Citigroup, Bank of America, UBS, Credit Suisse-, algunos de los mayores bancos del planeta involucrados, Y ellos lo hicieron a sabiendas de que sus clientes, en la mayoría de los casos, estaban evadiendo impuestos", afirmó Christensen.
En verdad, existe un movimiento creciente de parte de algunas economías en crisis para ir sobre el dinero de los paraísos fiscales obligando a ese dinero a tributar o volver a tributar, en momentos de crisis, y también buscando que ese dinero se deposite en los países de origen.
Podrían ensayar alguna forma de blanqueo, premiar al depositante, ya que pretenden su dinero, pero no ese el negocio de Christensem, aparentemente...