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Bernanke quiere más acción pero ¿cuándo?

Debería estar claro que el presidente de la Reserva Federal de USA, Ben Bernanke, quiere hacer más para estimular la economía. Y es probable que se salga con la suya. En su declaración ante el Senado, el martes 17/07, reiteró la promesa de junio acerca de que la Fed implementaría más medidas si el mercado laboral no mejora. Y aseguró que no sólo consideraba que el riesgo de inflación es bajo, sino que existe un “modesto riesgo” de deflación. Bernanke sugiere estímulos a la economía, pero no especifica el método

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El discurso del presidente del Federal Reserve, Ben Bernanke, en el Senado de USA, el martes 17/07 dio pocas pistas sobre las próximas acciones del banco central estadounidense para tratar de estimular la economía. Lo que se está sucediendo es  que la autoridad monetaria reconoce que el desempeño económico se encuentra por debajo de las expectativas y que hay que hacer algo si la situación actual continúa. 
 
Pero ¿cuál sería el instrumento adecuado? Y, en especial, ¿cuándo esa medida se dará a conocer? Sigue siendo parte de un misterio, incluso para los propios políticos cercanos a Bernanke.
 
Él reconoció, también, que existe un amplio debate dentro de la propia Fed acerca de cuándo y cómo adoptar más estímulos.
 
En su testimonio semestral en el Comité Bancario del Senado, Bernanke trazó un sombrío panorama sobre la economía de USA, pero no llegó a decir qué nuevos incentivos se adoptarán en un futuro próximo. 
 
"El discurso de Bernanke tuvo poca sustancia en relación a los próximos pasos del Fed", resumió Kevin Giddis, director de renta fija de Raymond James/Morgan Keegan, haciéndose eco de la frustración que se apoderó en los mercados después de las declaraciones iniciales de Bernanke en el Senado.
 
Muchos analistas esperaban que, tras los malos datos sobre las ventas minoristas en junio, dados a conocer el lunes 16707, la Fed mostraría más urgencia en actuar. Sin embargo, la comprensión sobre el discurso de Bernanke fue más pesimista: las nuevas acciones de estímulo quedaron para más adelante, aunque el plazo sigue siendo incierto.
 
Si el banco central estadounidense decide adoptar una 3ra. ronda de flexibilización/expansión monetaria (QE3, en sus siglas en inglés), los analistas creen que eso puede ocurrir a partir de la reunión de política monetaria en septiembre, lo que le dará a la Fed más tiempo para observar 2 informes más del mercado laboral (payroll) y examinar si la debilidad registrada recientemente es temporal, o indica una tendencia duradera.
 
"Bernanke no discutió las opciones para la flexibilidad adicional, lo que reduce la probabilidad de que otras acciones importantes en la reunión del comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en Inglés) del día 31/07 y del 01/08. Si la Fed hiciera algo en esa reunión sería una extensión de la previsión de mantener los tipos de interés en niveles excepcionalmente bajos", afirman los analistas de Deutsche Bank.
 
"Nosotros seguimos creyendo que el QE3 vendrá en septiembre", dice Kevin Walter, director de negociación de Treasuries, del BNP Paribas.
 
Luego de Bernanke, el Departamento de Trabajo dio a conocer que el índice de precios al consumidor (CPI, en inglés), que se mantuvo estable en junio respecto a mayo, tras una contracción del 0,3% en el mes anterior. 
 
El CPI, que excluye cambios en los precios de alimentos y energía, subió un 0,2% en junio, repitiendo la variación de los 3 meses anteriores. Bernanke afirmó que "el riesgo inflacionario es relativamente bajo", y que existe un riesgo moderado de que las presiones vayan "hacia el lado deflacionario".
 
Bernanke también afirmó que el Fed tiene otras herramientas además de la QE3. Una opción sería la de reducir la tasa de interés pagada sobre el exceso de reservas de los bancos depositadas en el banco central, conocida como tasa de IOER. Esa posibilidad ha cobrado impulso en los últimos días, después de que el Banco Central Europeo (BCE) recortó su tasa de depósitos a cero. El presidente del Fed señaló que la posibilidad ya ha sido discutida por el banco central en el pasado.
 
Oposición interna
 
No todos en el comité de política de la Fed son partidarios de un QE3. Las actas de la reunión de junio, en la que la Fed decidió extender la “Operación Twist”, el programa de compras de bonos del Tesoro mediante el cual vende deuda gubernamental a corto plazo y usa lo recaudado para adquirir bonos a más largo plazo, mostraron que algunos miembros eran reticentes a tomar más medidas.
 
Pero, desde entonces, el tono del comité se ha vuelto más serio. En declaraciones el martes 17/07, la presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, Sandra Pianalto, ofreció unas previsiones económicas claramente más sombrías que las presentadas a finales de mayo. El viernes, el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Dennis Lockhart, aseguró que si los datos económicos no mejoran, su opinión de que es innecesario un QE3 será “insostenible”.
 
Las políticas electorales representan un problema potencial. Teniendo en cuenta que los tipos de interés a largo plazo ya están en mínimos históricos, resulta difícil defender la necesidad de abaratar aún más la deuda. El principal objetivo del QE3 probablemente sería el de empujar a los inversores hacia las acciones y otros activos de riesgo. El problema es que revitalizar artificialmente la bolsa, que sólo dista unos pocos puntos porcentuales de sus recientes máximos, resultaría polémico para la independencia de la Fed de cara a las elecciones de noviembre.
 
Nadie cree realmente en la protesta de la Fed de que no tiene en cuenta la política a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, si la Fed cree que debería actuar pero no lo hace, sería vulnerable a otro tipo de ataque.
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Aunque algunos miembros de la Fed seguirán temiendo que más políticas de QE conlleven tantos riesgos como beneficios, los expertos en política exponen que si la Fed va a lanzar un QE3, lo hará después de la reunión de dos días que concluirá el 1 de agosto.
 
Después de todo, lo último que quiere Bernanke es que los mercados, obsesionados con la Fed, se sientan defraudados y fuercen otra ronda de QE aún más cerca de las elecciones.
 
De paso, al día siguiente, el miércoles 18/07, Bernanke criticó a los legisladores republicanos que buscan aprobar un proyecto de ley que podría darle al Congreso la capacidad de revisar las decisiones de política monetaria
 
Bernanke dijo que sería un "escenario de pesadilla" si los políticos decidían cuestionar la política monetaria.
 
"Es muy preocupante porque hay muchas evidencias de que un banco central independiente que toma las decisiones basado estrictamente en consideraciones económicas y no en la presión política entregará una inflación más baja y mejores resultados económicos en el largo plazo", comentó Bernanke a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.
 
La audiencia fue la última oportunidad para que Ron Paul, representante de Texas que está por retirarse y es conocido por proponer que la Fed sea abolida, cuestione al presidente del banco central.
 
"Billones y billones de dólares son impresos de la nada", dijo Paul.
 
La cámara, controlada por republicanos, se encamina a iniciar el debate de la legislación de Paul la próxima semana. El proyecto de ley, que ha sido patrocinado en conjunto por más de la mitad de los miembros de la cámara, probablemente será aprobado en esa instancia pero no en el Senado.
 
En respuesta a la profunda crisis financiera y la peor recesión en generaciones, la Fed bajó a cero los costos de endeudamiento y compró US$ 2,3 billones en bonos del Tesoro e hipotecas, en un intento por alentar el crecimiento económico.
 
Los resultados han sido dispares, ya que el crecimiento económico se frenó fuertemente este año luego de acelerarse en el 2011 y el índice de desempleo se mantiene en un elevado 8.2%.
 
La Fed ha abierto gran parte de sus operaciones, incluyendo detalles de préstamos de emergencia, al escrutinio público, aunque en algunas instancias lo hizo sólo como resultado de una orden judicial.
 
Paul reclama que la Contraloría, una agencia congresista independiente y sin filiación política, realice una revisión de la Fed, eliminando una exención que ha beneficiado a la política monetaria.
 
Bernanke dijo que la noción de una auditoría de la política monetaria llevaba a error.
 
"El concepto 'auditar la Fed' es engañoso. El público piensa que auditar significa revisar los libros, mirar los estados financieros, asegurarse de que no estás haciendo acuerdos especiales y ese tipo de cosas. Todas esas cosas ya están abiertas", declaró.
 
Es obvio que al republicano Bernanke le conviene que gane el demócrata Obama pero la pregunta, entonces, es cuándo jugará su carta electoral.

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