Finlandia es uno de los pocos países de la zona euro cuya calificación de deuda se mantiene en triple A, la máxima nota posible.
El Gobierno del conservador Jyrki Katainen había anunciado ya que intentaría bloquear la compra de deuda de los países en apuros. Finlandia está gobernada desde abril de 2011 por un Ejecutivo de coalición, formado por 6 partidos que suman 125 de los 200 escaños del Parlamento.
Finlandia ya presentó trabas en el caso de Grecia, con quien negoció condiciones bilaterales independientes antes de dar su visto bueno a su participación con 1.400 millones en el 2do. rescate, y ya ha advertido de que no está dispuesta a revisar ahora el programa que debe cumplir Atenas.
Del mismo modo, advirtió de que Finlandia no participará en el programa de ayudas al sistema bancario español si Madrid no presenta avales, y amenazó con la salida del país de la zona euro, ya que no va a aceptar una responsabilidad por las deudas de otros estados. "Finlandia no se va a mantener en el euro a cualquier precio. Estamos preparados incluso para una salida del euro", aseguró la ministra.
Asimismo, la titular finlandesa de la cartera de Finanzas reiteró su postura de que una unión bancaria fundada sobre la asunción conjunta de responsabilidades no funcionará.
"La responsabilidad colectiva respecto a la deuda, economías y riesgos de otros países no debería ser lo que estuviéramos preparando", añadió Urpilainen.
“Finlandia es un socio convencido de la eurozona y creemos que el euro le conviene a Finlandia. Sin embargo, Finlandia no se va a mantener en el euro a cualquier precio. Estamos preparados para cualquier escenario, incluso para una salida del euro”, aseguró la socialdemócrata Urpilainen.
La portavoz del Ministerio finlandés de Finanzas, Matti Hirvola, matizó horas más tarde, para rebajar la carga de las afirmaciones de Urpilainen, que Finlandia “no está planeando salirse de la eurozona” y que las consideraciones en este sentido son “totalmente erróneas”.
Urpilainen reiteró también en la entrevista que Finlandia adoptará una “postura dura” en materia de programas de rescate, después de asegurar ayer mismo que exigirá a España garantías adicionales por el paquete de ayuda a la banca.
La ministra anticipó “unas negociaciones largas y difíciles” con Madrid en torno a las garantías bilaterales.
Por ejemplo, Finlandia no participará en el programa de ayudas al sistema bancario español si Madrid no presenta avales para los primeros tramos del paquete financiero, porque previsiblemente saldrán del temporal Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
Añadió que, una vez que entre en funcionamiento el permanente Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), aún en trámite de ratificación en los parlamentos nacionales, pese a que debía haber arrancado el 01/07, las colaterales no serán necesarias.