"En el caso de Europa, cada vez más decisiones han sido elevados a un nivel supranacional, ya que sólo podía ser tomada de manera eficiente y eficaz al tener en cuenta las interrelaciones y los efectos secundarios. Pero en algún momento, cuando las instituciones supranacionales y los procesos continuamente ganar influencia, la necesidad de una mayor legitimidad política se vuelve más y más apremiante", ha asegurado Draghi respecto a la situación de Europa.
"En algunos casos, por lo tanto, la primera cuestión a considerar con cualquier posible transferencia de las competencias más sería la transferencia de legitimidad a través de la responsabilidad política", ha explicado el presidente del BCE.
Así las cosas, cada vez parece más que probable que el Ejecutivo comunitario aborde un plan de emergencia por si Grecia sale del euro tras las elecciones del este domingo 17/06, pese a haberlo negado durante la semana. Dicho plan, además, contempla que los Estados miembro de la UE preparen sus propios escenarios de cara a esta eventualidad.
A esto habría que sumar la posible acción coordinada de que los principales bancos centrales mundiales. Según aseguraron anoche fuentes del G-20, se están preparando para inyectar liquidez y estabilizar los mercados en caso de que se produzca una restricción de crédito tras los resultados de las elecciones helenas.
Limites en cajeros y fronteras nacionales
De acuerdo con la información filtrada por Reuters, los países de la Eurozona sopesan la posibilidad de introducir controles de capitales, limitar la cantidad de dinero que puede sacarse del cajero y restablecer las fronteras nacionales como parte del escenario extremo si Grecia sale del euro.
"Como regla general, cuando se trata de libre movimiento de capitales o de personas, en las leyes existe la posibilidad de restablecer ciertas restricciones por razones de orden público y de seguridad pública", explicó el miércoles el portavoz del Ejecutivo comunitario, Olivier Bailly.
Estos conceptos de orden público y seguridad pública no están definidos en la legislación europea, lo que deja margen de maniobra a los Estados miembros, ha admitido. En todo caso, la jurisprudencia del Tribunal de Luxemburgo excluye que puedan alegarse motivos de seguridad económica para establecer controles.
"Jurídicamente es posible (establecer controles de capital), pero no nos situamos en este tipo de escenarios", ha insistido el portavoz.
"La Comisión no trabaja en un plan de salida de Grecia. Si hay gente en los Estados miembros u otras partes que examinan riesgos, posibilidades o escenarios que pueden producirse por determinada situación política es su responsabilidad", ha dicho Bailly.