"En lo que respecta al mercado inmobiliario, esperamos asistir al comienzo de una recuperación más significativa en 2013, a medida que mejore la situación macroeconómica y se reduzca el desempleo", señala la agencia, que espera que "esto impulsará la demanda de los consumidores y la valoración de las propiedades inmobiliarias".
No obstante, S&P recuerda que las características de los mercados residenciales de vivienda varían a lo largo del Viejo Continente y apunta que, en su opinión, Reino Unido, Alemania y Francia, continúan siendo los mercados desarrollados "más atractivos", mientras Rusia aparece como el más destacado entre los emergentes.
De este modo, la agencia mantiene una perspectiva "estable" sobre las constructoras europeas que califica porque se encuentran "bien capitalizadas" para afrontar los riesgos a medio plazo relacionados con la confianza de los consumidores y la dispponibilidad de crédito al consumo.
Asimismo, S&P aprecia una creciente actividad de estas empresas en los mercados de deuda y apunta que las constructoras europeas, a medida que Europa emerge de la recesión, necesitarán un acceso estable a financiación para capitalizar esta vuelta del crecimiento económico.