BCRA respira aliviado por la pérdida de interés en el dólar
La demanda de dólares se frenó en seco tras el resultado electoral y el BCRA puso cifras al cambio de expectativas.
15 de diciembre de 2025 - 14:25
El Banco Central (BCRA) volvió a poner números concretos sobre la mesa y el dato no pasó inadvertido en el mercado. Las compras de dólares minoristas se desplomaron en noviembre hasta US$1.100 millones, el registro más bajo desde que se flexibilizaron las restricciones cambiarias para personas humanas a mediados de abril.
La cifra contrasta con el pico de US$6.400 millones alcanzado en septiembre, en plena antesala electoral, y marca un giro abrupto en el comportamiento de la demanda de divisas.
La información fue presentada por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, durante una exposición ante inversores realizada el 4 de diciembre. La información fue presentada por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, durante una exposición ante inversores realizada el 4 de diciembre.
Allí, la autoridad monetaria detalló que el retroceso se explica casi exclusivamente por el derrumbe del atesoramiento en dólares, mientras que el resto de los usos mostró una corrección mucho más acotada.
Atesoramiento en caída libre
El dato más contundente surge del desagregado por destino. Las compras para ahorro pasaron de US$4.600 millones en septiembre a apenas US$200 millones en noviembre, luego de ubicarse en US$3.400 millones en octubre. En apenas dos meses, el canal clásico de dolarización minorista prácticamente se evaporó.
Si bien en octubre ya se había observado una moderación respecto del récord de septiembre, el verdadero quiebre se produce en noviembre, en el primer mes posterior al triunfo electoral del nuevo gobierno.
Para el BCRA, el desplome del atesoramiento refleja un cambio marcado en las expectativas, más que un efecto mecánico de regulaciones o controles. Para el BCRA, el desplome del atesoramiento refleja un cambio marcado en las expectativas, más que un efecto mecánico de regulaciones o controles.
La lectura oficial es clara. El proceso de dolarización defensiva que caracterizó a los meses previos a las elecciones se revirtió con rapidez una vez despejado el escenario político.
Turismo e importaciones, con ajuste más moderado
A diferencia del ahorro, los dólares vinculados a gastos de turismo y pagos de importaciones mostraron una corrección más gradual. Tras ubicarse en US$1.800 millones en septiembre y US$1.900 millones en octubre, ese rubro cayó a US$1.000 millones en noviembre.
El contraste es relevante. Mientras el componente especulativo se desplomó, la demanda asociada a la actividad real se mantuvo, aunque en niveles más bajos.
Para la autoridad monetaria, este comportamiento refuerza la idea de que la caída responde a una reversión de la dolarización por cobertura, y no a un freno generalizado de la economía.
Compra récord del dólar, pero sin fuga del sistema
Uno de los ejes más destacados por Werning fue que la dolarización de portafolios no implicó una salida masiva del sistema financiero. Según los datos oficiales, la dolarización en efectivo y a través de instrumentos de cobertura cambiaria superó el 50% del M2, un fenómeno inédito que casi duplica los picos observados en años electorales anteriores.
La diferencia central con episodios previos es que los dólares permanecieron mayormente dentro del sistema bancario. La diferencia central con episodios previos es que los dólares permanecieron mayormente dentro del sistema bancario.
Desde la flexibilización del mercado cambiario, el M3 privado se mantuvo estable en torno al 13,3% del PBI, mientras que el M3 privado bimonetario avanzó de manera sostenida hasta el 18,8% del PBI.
Para el BCRA, este comportamiento es una señal clara de confianza en la competencia de monedas y en la solidez del sistema financiero, incluso en un contexto de elevada incertidumbre política.
Reversión acelerada de la cobertura cambiaria
Otro punto seguido de cerca por el mercado es la velocidad con la que se desarmaron las posiciones defensivas. El Banco Central informó que entre la elección y fines de noviembre la reversión de la demanda de cobertura cambiaria fue de US$8.400 millones. Estimaciones privadas elevan ese monto a US$10.800 millones, al incorporar la última licitación del Tesoro y vencimientos recientes de instrumentos dollar linked.
El dato no es menor. El propio BCRA subraya que este proceso se dio sin modificaciones en el esquema cambiario, reforzando la idea de que la normalización fue automática y posterior al shock político, no consecuencia de nuevas medidas.
Lo que deja noviembre
El desplome de las compras minoristas de dólares deja varias señales sobre la mesa. Por un lado, marca el final del pico de dolarización preelectoral, impulsado más por el temor a escenarios extremos que por desequilibrios macroeconómicos inmediatos. Por otro, plantea el desafío de sostener esta dinámica en el tiempo, en una economía donde la memoria de crisis cambiarias sigue muy presente.
Para el BCRA, los números de noviembre confirman que el episodio fue transitorio y de naturaleza política, y que el sistema financiero logró absorberlo sin ruptura. Para el mercado, la pregunta sigue abierta.
Si este freno en la demanda de dólares es el inicio de una tendencia más duradera o apenas una pausa en un país estructuralmente dolarizado.