
Este escenario de venta de reservas genera especulaciones en torno a la presión cambiaria en la víspera de las elecciones. Anticipan una mayor demanda, por un lado, y mayores restricciones para el acceso a las divisas, por el otro. Esto último podría evidenciarse en un fuerte ajuste en las importaciones.
De hecho, durante agosto se emitieron menos permisos de importación. Desde el sector privado admitieron una reducción del ritmo de liberación de de las denominadas SIMI (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones), de hasta el 50%, informó el portal Infobae.
Si bien históricamente hay menor disponibilidad de divisas en el segundo semestre del año, la inminencia de las elecciones podría acelerar la dolarización de carteras, agudizando la escasez.
El resultado de las intervenciones del BCRA durante el mes pasado fue una muestra de ello: la entidad monetaria cerró con saldo neutro a pesar de que se trato del mejor agosto para el ingreso de dólares del agro desde que se toman registros.
De acuerdo a datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), durante el mes que terminó ayer ingresaron al país US$3.049 millones, un aumento del 74,9% con respecto a agosto de 2020, cuando el sector había liquidado US$1.743 millones.
Así, el ingreso de divisas acumulado de la agroexportación en los primeros 8 meses del año alcanzó los US$23.229 millones, cuando a agosto de 2020 era de US$13.348 millones, por lo que ya lo superó en más de US$10.000 millones, muy por encima del total de las reservas netas del Banco Central que suman US$6.500 millones.
El analista Fernando Marull, de la consultora FMyA, observa que es más probable que el Gobierno pise importaciones, dado que no cuenta con reservas suficientes para soportar la demanda y, eventualmente, una corrida. Concluyó:
Por su parte, Marcelo Elizondo, analista de comercio exterior, consideró el factor electoral a tener en cuenta. Dijo: