El fuerte avance de la oleaginosa es acompañado por subas importantes del trigo y el maíz, en medio de una tendencia alcista generalizada para las materias primas agrícolas.
Según Javier Buján, presidente de la corredora Kimei Cereales, hay un mix de factores que empujan hacia arriba a la soja.
“La expectativa que el USDA (Departamento de Agricultura de los USA) debería corregir a la baja las producciones de soja de Argentina y Brasil y eso haría bajar los stocks finales mundiales es una. Otra es que al ritmo que viene USA en ventas deberían bajar también sus stocks finales, también que China sigue agresiva con sus compras dando cumplimiento a la fase 1 del acuerdo que firmara con USA. Y, por último, que se observan muchos fondos de inversión ingresando al mercado de commodities -plata fresca- que están alcanzando grandes posiciones compradas”, comentó el operador.
Respecto de la nueva cosecha de soja en Sudamérica, hoy el especialista estadounidense Michael Cordonnier redujo de 130 a 128 millones de toneladas su previsión sobre la producción de Brasil y de 47 a 46 millones la oferta de la Argentina. En ambos casos, las cifras resultan inferiores a las previstas por el USDA en diciembre, de 133 y de 50 millones de toneladas, respectivamente.
Si el martes el USDA eleva su proyección sobre las exportaciones estadounidenses, inexorablemente deberá recortar su previsión sobre las existencias finales, que quedarían en uno de los niveles históricos más bajos. Sin muchas chances de achicar su cálculo sobre la molienda, estimada en 59,74 millones de toneladas, quizás el organismo deba elevar su expectativa sobre las importaciones de poroto de soja, desde las 410.000 toneladas publicadas en el informe de diciembre.