Impacto por la advertencia de científicos tras terremoto en Venezuela
Venezuela atraviesa una de sus peores catástrofes naturales. Un doble terremoto ha golpeado a la nación sudamericana y el impacto ha sido letal. Ahora, en medio de la angustia, desaparecidos, heridos, muerte, y destrozos, los científicos han lanzado una dura advertencia.
El USGS, una importante agencia científica, advirtió el mismo miércoles que, "tras este terremoto, podrían producirse réplicas, algunas potencialmente con fuertes sacudidas".
"Tras un doblete sísmico es normal que continúan produciéndose réplicas durante días, semanas o incluso meses, algunas con magnitud superior a 5. Aunque la probabilidad de otro gran terremoto disminuye con el tiempo, no desaparece de forma inmediata", explica María Belén Benito Oterino, en The Conversation.
"Las réplicas son especialmente peligrosas porque pueden provocar el colapso de edificios ya dañados. Por ello, resulta prioritario inspeccionar las estructuras afectadas y restringir el acceso a aquellas que hayan perdido capacidad resistente", alertó la catedrática en el área de Mecánica de los Medios Continuos y Teoría de Estructuras de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Universidad Politécnica de Madrid (UPM).
Existen otros riegos secundarios del terremoto, como la licuefacción y los deslizamientos de tierra. Ziggy Lubkowski, director asociado y experto en sismología de Arup, dijo a Science Media Centre que: "Los terremotos no solo causan daños por el temblor. También pueden desencadenar una serie de peligros secundarios que, a menudo, contribuyen significativamente al impacto general".
"En suelos sueltos y saturados de agua, comunes en zonas costeras y bajas, los temblores pueden provocar la licuefacción, un proceso en el que el suelo se comporta temporalmente como un líquido. Esto puede causar la inclinación o el derrumbe de edificios y el fallo de infraestructuras como carreteras y oleoductos", explicó.
“De igual modo, los fuertes temblores pueden provocar deslizamientos de tierra, especialmente en terrenos montañosos o inestables. Estos pueden dañar edificios, bloquear rutas de transporte y complicar las labores de rescate", agregó el experto.
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