Con este resultado, el Súper Deportivo Riestra quedó puntero del campeonato en soledad, con 22 puntos. El Millo quedó segundo, con 18 unidades.
Parece un fin de ciclo para el Muñeco, que invirtió 100 millones de dólares desde su regreso en 2024 y su equipo no solo funcionó, sino que tampoco campeonó.
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Marcelo Gallardo no le encuentra la vuelta a su River. Hizo casi todo mal desde su regreso y se sostiene porque tiene una estatua en las afueras del Monumental. Foto: Fotobaires.
Un ciclo cumplido es el de Paulo Díaz. El defensor chileno sale en la foto de los goles rivales hace años y, si bien había alcanzado un nivel muy alto en el pasado, todo eso pareciera haberse esfumado. El ex San Lorenzo divide las aguas entre la gente: mucha banca desde cierto sector de la tribuna y todo lo contrario desde otro lado. El zaguero buscaría emigrar en el próximo mercado de pases.
Otro es Milton Casco. Al ex Newell's Old Boys le pasaron los años y dejó de ser aquel marcador de punta izquierdo que por momentos dirigía la orquesta de los ataques del conjunto de Gallardo. Si bien Milton recuperó algo de terreno por algunos bajones físicos y futbolísticos de su compañero Marcos Acuña, nada de eso no es suficiente. Su contrato finaliza en diciembre próximo y es parte de los "héroes de Madrid" que deben sufrir esta limpieza.
De Enzo Pérez... poco para decir. El símbolo riverplatense está a años luz de ser el de 2018/2019: lento, desgastado y atado al recuerdo de lo que fue hace unos años.
Nacho Fernández, otro con el boleto picado. El nacido futbolísticamente en Gimnasia y Esgrima de La Plata dejó Núñez en 2021 (había llegado en 2016 por pedido de Gallardo) en un nivel bastante regular. Sin embargo, a su regreso del Atlético Mineiro, jamás pudo alcanzar su buen fútbol. Ni antes con Martín Demichelis ni ahora con el Muñeco. A Nacho le se lo nota cansado, con poca frescura, con pocas ideas y hasta, a veces, displicente.
Gonzalo Martínez... más afuera que adentro (en todo sentido). El Pity ha sufrido un sinfín de lesiones desde que regresó a River. Su vuelta estuvo más vinculada con una gastada a Boca por el recuerdo de la Libertadores 2018 que por su actualidad futbolística. Su vínculo, también, vence el 31/12.
Y Miguel Ángel Borja, que tiene los días, horas, minutos y segundos contados en Núñez. El Colibrí fastidia a sus hinchas en las pocas ocasiones que le toca jugar. Tres marchas menos que sus compañeros, ineficaz en los controles y en los pases y falta de eficacia de cara al arco rival. Su vínculo expira en diciembre y todo indica que no seguiría en River Plate.
Después se pueden nombrar a otros futbolistas que están en constante monitoreo por el hincha: Germán Pezzella (lesionado), Sebastián Boselli, Kevin Castaño, Maximiliano Meza y Facundo Colidio
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