Primero, en una conferencia de prensa, la más alta dirigencia opositora a nivel provincial pidió por la cabeza del ministro de Salud, Diego Cardozo. Mario Negri, Luis Juez y Rodrigo De Loredo lideraron los reclamos, apuntando directamente contra Juan Schiaretti.
En un segundo acto, algunos dirigentes de Juntos por el Cambio tomaron el protagonismo de una protesta de las madres en el Hospital Neonatal. Con mucha euforia, se hizo presente el diputado Roberto García Moritan, que “estaba de paso por la provincia”, y trató de “cobarde” al fiscal de la causa Raúl Garzón.
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En la semana, García Moritán dejó en off side a Juntos por el Cambio.
Además, entró en busca del director del hospital, y le “copó” la oficina con las madres que protestaban. Más tarde, anoticiado de su propio exceso, pidió disculpas por redes sociales.
Precisamente esa actitud hizo caer el velo de un reclamo que se politizó a pesar del profundo dolor de las víctimas. La llegada de un foráneo que se apropió del dolor ajeno dejó en “off-side” a la oposición local, que hizo silencio el resto de la semana.
En el Gobierno provincial saben bien que tanto el hecho del Hospital Neonatal, como el caso de Blas Correas, el escándalo de la muerte del detenido en una comisaría de La Falda y otros hechos que sin dudas involucraron escalones del Estado serán usados como palanca electoral. Más aún en un año en el que se viene un recambio generacional en el oficialismo, que abre las posibilidades de un cambio de Gobierno por primera vez en 24 años.
Foto con el rival
Pero eso no fue lo único que sucedió en el “vale todo” de la semana. La foto que Juan Schiaretti se sacó con el diputado porteño Martín Lousteau también empujó a la oposición local al abismo de la unidad.
La visita, que se sumó a otras de otros dirigentes nacionales, hizo que los locales de Juntos por el Cambio apretaran fuerte los dientes. Sobre todo Luis Juez, que se considera como el mayor damnificado por ser el mayor aspirante a gobernador para el 2023 por Juntos por el Cambio.
A la dirigencia nacional de Juntos por el Cambio le agrada la figura de Juan Schiaretti en general, e incluso coquetea con la idea de poder lograr algún tipo de acuerdo con el gobernador cordobés. Aunque eso implique cercenar el trabajo de sus socios locales.
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Juan Schiaretti puso en jaque a Juntos por el Cambio en Córdoba.
Por su parte, los cordobeses ven cada foto con el gobernador Juan Schiaretti como una “traición” y desmerecimiento de su presencia, lo que empuja a otro frente de grieta en Juntos por el Cambio. Eso, claro, es usado a conciencia por Juan Schiaretti, quién sabe que tiene la capacidad de generar revuelo en el seno de su rival.
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