El cabezal, puntualmente, “posee una matriz de diodo que funciona como la fuente de emisión de luz láser de 810/755 nm de longitud de onda”.
Riesgo de quemaduras
“Esa luz es la que transformada en calor actúa sobre la melanina del vello, debilitando el folículo piloso. El funcionamiento errático del equipo podría producir en el paciente quemaduras, para el caso de que la irradiación sea mayor que la deseada, o podría no cumplir con el propósito si la radiación fuera menor a la necesaria para tratar el folículo”, explicó la Disposición 6740/2021 publicada en el Boletín Oficial.
De tal forma, la Anmat consideró necesario avanzar en una medida prohibitiva “toda vez que se trata de unidades individualizadas, de las que se desconoce su estado y condición, ya que han quedado fuera del control y trazabilidad de la firma titular”.
El organismo ya había avanzado con medidas similares hacia el mismo equipamiento durante 2020 y la primera parte de 2021, a raíz del ingreso de elementos no declarados o por el robo de algunos de ellos a clientes de una firma importadora.