Sin embargo, anoche Perotti se presentó como el vocero de la reunión de el Gobierno con Vicentín y ratificó que el objetivo del Poder Ejecutivo nacional era el "rescate" del Grupo a través de la intervención de la empresa, pero aclaró que el Presidente estaba dispuesto a "escuchar alternativas superadoras" a la expropiación.
Perotti destacó que "se abrió una instancia de diálogo productivo, muy franca, y con las expectativas de que este canal siga fortalecido para abordar un tema tan importante como es Vicentin, que para el sector agroalimentario argentino es una de las referencias importantes".
Según consignó la propia agencia estatal de noticias Telam, Perotti “reseñó que en la reunión el Presidente fue ‘muy claro’ en su objetivo de ‘rescate de la empresa’, aunque aclaró que del ‘diálogo’ surgió que ‘si aparecen alternativas superadoras, está dispuesto a escucharlas’".
En Santa Fe el ministro de Producción, Daniel Costamagna, que había expresado su oposición a la estatización de la cerealera, apoyó la posibilidad de “hacer una empresa público-privada”. Y consideró que si se hubiera considerado esta alternativa antes de anunciar la expropiación se hubiera evitado la protesta social.
"Se abrió un proceso de construcción que pondría en suspenso la expropiación de Vicentin", dijo incluso el ministro de Perotti.
Pero lo dicho por el Presidente no estaría contemplando ese escenario y se desconoce por qué desautoriza públicamente a Perotti.
La empresa lanzó un comunicado tras la reunión en Olivos: "No estamos de acuerdo con el procedimiento de expropiación que el Presidente considera como el adecuado para ese fin".