La propuesta de que la postergación sea para marzo permite pensar esa elección con un horizonte más claro porque para entonces estará resuelto quien es el presidente de Estados Unidos, que tendrá comicios en noviembre.
Solá ratificó, además, en el mismo mensaje, que Argentina mantiene la candidatura a la jefatura del BID del exministro y actual secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz, en lo que representó también una suerte de primera oficialización.
El viernes último fue México el que reclamó correr la designación del nuevo titular del BID "hasta que haya condiciones para ello, sobre todo para dialogar y definir el papel que tiene esta institución ante los desafíos sociales y económicos que plantea la coyuntura de la Covid 19", según explicó la Secretaría de Hacienda.
La primera voz en reclamar la postergación había sido la del representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común y vicepresidente de la Comisión Europea, el español Josep Borrell, a quien se sumó casi de inmediato Chile, a través de su canciller Andrés Allamand.
La llamada Asamblea de Gobernadores del BID –que ya sufrió una primera postergación-, debe hacerse en la primera quincena de septiembre en la ciudad colombiana de Barranquilla.
Estados Unidos tiene un 30% de las acciones en la entidad, los 26 países latinoamericanos apenas un poco más del 50% y Canadá, 16 países europeos y algunas de las principales potencias asiáticas e Israel, casi un 20%.
Las últimas estimaciones proyectan que Estados Unidos alcanzaría con holgura el 50% necesario para la votación, pero no el 75% para quórum.