Con Núñez, los legisladores que ya se contagiaron son los oficialistas Gisela Marziotta (que dio positivo por segunda vez) Federico Fagioli, Walter Correa y Carlos Selva, el radical Miguel Bazze y el macrista Julio Sahad, todos ellos ya recuperados.
Por otro lado, el presidente de Diputados Sergio Massa, convocó a una reunión para este martes (8/9) a las 19 a todos los jefes de bancada, con el fin de lograr un acuerdo en torno a la modalidad de desarrollo de las sesiones durante los próximos dos meses.
Massa y Máximo Kirchner habrían recibido el pedido de Alberto Fernández de que intenten recomponer puentes de diálogo con Juntos por el Cambio para que la Cámara baja sesione normalmente.
“Voy a seguir promoviendo el diálogo más allá de cualquier agresión”, dijo Massa este lunes a la prensa parlamentaria, en referencia a las amenazas que recibió la semana pasada cuando se difundió su teléfono celular.
Si bien el oficialismo considera que la sesión del martes 1/9 fue legal porque consiguió mayoría con bloques minoritarios, la oposición amenaza con judicializar la misma con el argumento de que no hubo consenso para extender las reuniones telemática del cuerpo, como dispone protocolo.
A pesar de que la Justicia no suele opinar sobre el funcionamiento de otro poder de la República –como quedó demostrado en el caso del Senado cuando Cristina Fernández hizo una presentación ante la Corte para las sesiones virtuales de ese cuerpo-, Alberto Fernández pretendería que el Congreso funcione sin cuestionamientos.
La idea del oficialismo es definir la modalidad de las sesiones para los próximos dos meses, en los que la Cámara baja deberá abordar temas como el Presupuesto y la actualización de las jubilaciones y el aporte solidario y extraordinario sobre los patrimonios superiores a 200 millones de pesos.
La oferta del oficialismo sería sesionar con agenda definida, de manera presencial con e funcionamiento mixto "en las sesiones por temas que ameriten a solicitud de un interbloque".