Antes, en declaraciones para Telenoche, había apuntado que fue “el gobierno nacional el que decidió organizar su despedida. En el día de ayer nosotros fuimos comunicados de esa decisión. Hubo una reunión y nos pusimos a disposición absoluta. Estuvimos en contacto permanente trabajando con todas las fuerzas federales, en diálogo con las autoridades nacionales”.
“Evidentemente iba a ir muchísima gente. Todo se desenvolvió con normalidad, con la Policía Federal en contacto con la de la Ciudad coordinando el operativo, hasta que al mediodía se nos pidió que interrumpiéramos la fila que llegaba a la Constitución porque comenzaba el cortejo fúnebre a las 16. Eso fue lo que hicimos. Interrumpimos la fila. En ese momento aparecieron unos violentos que con palos, piedras, intentaron forzar el ingreso hacia el otro lado y nosotros teníamos que evitar que se produjera una avalancha sobre la Casa Rosada que tenía otro problema en su ingreso”, remarcó el funcionario porteño.
Más duro aun fue el descargo de otro importante dirigente de Juntos por el Cambio, Martín Losteau, quien escribió en redes sociales: “Al dolor por la partida de Diego se suma el lamentable espectáculo de hoy. Da vergüenza que en medio de esta tristeza colectiva, estén intentando sacar rédito político de todo, sin hacerse cargo de nada. Pobre familia que aún no lo puede despedir con la paz necesaria”.
Desde el oficialismo persiste la postura de culpabilizar a la Ciudad por los desmanes generados en el velatorio del Diez. En un comunicado dado a conocer en las últimas horas, el ministerio de Seguridad de la Nación, señaló: “Queremos que quede claro: este Ministerio ni ninguna de las fuerzas a su cargo ha dado ni recibido orden alguna de ejercer la violencia sobre las personas que se encuentran en las inmediaciones ni adentro de la Casa Rosada”.
“Es absolutamente falso que las fuerzas policiales y federales de seguridad hayan recibido la orden de reprimir ni de participar de la represión desatada en la zona de la Avenida 9 de Julio, ya que es jurisdicción de la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es la Policía de la Ciudad de Buenos Aires la que posee la responsabilidad primaria del operativo. El Ministerio ofreció su apoyo al operativo para las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de modo de incrementar la prevención ante la posible aglomeración multitudinaria de personas”, continuó el texto.
Incluso, responsabilizaron a la Policía de la Ciudad por los incidentes: “Los desmanes generados por la policía de CABA produjeron una presión sobre las personas que estaban aguardando para ingresar a la Casa Rosada, por lo que, en función de evitar que cualquiera de ellas sufriera asfixia, aplastamiento o contusiones por esa presión, se decidió correr las rejas. El corrimiento de esas rejas fue necesario para que se pudiera restablecer el orden en la Plaza de Mayo. Las Fuerzas Federales, una vez que la presión empezó a ceder, retomaron su despliegue preventivo para que pudiera reiniciarse el velatorio de Diego Maradona”, sentencia el comunicado.