"La intención del gobierno nacional es garantizar el ámbito de diálogo para que alcancen un acuerdo. Entendemos que son las propias provincias las que tienen que consensuar lo que tiene que ver con sus recursos compartidos", explicó ayer de Pedro.
La decisión de convocar al Consejo de Gobierno fue adoptada por el ministro tras los pedidos de los gobernadores Ziliotto, Kicillof, Gutiérrez y la gobernadora Carreras, que solicitaron tratar el impacto ambiental de la obra de Portezuelo en el ámbito del organismo de gobierno de COIRCO, que integran los mandatarios de las provincias que integran la cuenca del Colorado.
A la vez, la semana pasada Wado de Pedro se reunió en Casa Rosada con el gobernador de Mendoza, quien le presentó una propuesta sobre el funcionamiento de Portezuelo del Viento, que también hizo extensiva a los gobernadores de las otras cuatro provincias.
Al respecto, el ministro destacó "la predisposición de Mendoza para acercar una posición para esta primera reunión. Es un gesto positivo que muestra voluntad para acercar posiciones".
Tal como informó días atrás Urgente24, la reunión de hoy será una oportunidad para Suárez de defender la mega obra que desde hace 50 años busca desarrollarse en Mendoza, al sur de la provincia, sobre el Río Grande, principal afluente de Río Colorado. Allí el gobernador presentará el plan del que dispone para defender la construcción de la mega central hidroeléctrica, hoy cuestionada por el resto de las provinicias del COIRCO, aunque es La Pampa el principal enemigo del proyecto.
Es que este proyecto levanta cuestionamientos en las otras provincias por donde pasa el Río Colorado por temor principalmente al impacto ambiental que pueda significar el desenvolvimiento de la obra.
Desde La Pampa a su vez señalan que dicho río sufre su nivel de caudal más bajo en años. Su gobierno se niega a darle el control del grifo a Mendoza. Hasta 2019 ,ésta era la única provincia que se oponía a Portezuelo del Viento pero en diciembre las administraciones de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires (elecciones mediante) cambiaron y ahora se alinean más con la postura pampeana.
De hecho, en marzo del año pasado las últimas dos suscribieron al acta que aprobó el Estudio de Impacto Ambiental Regional (EIAR) aplicado a la obra.
En julio el presidente Alberto Fernández debería entregarle a Mendoza una suma de US$ 18 millones, un desembolso que se sumaría a los ya realizados por la gestión de Mauricio Macri y otros ya aportados por la gestión actual. Con esa suma, Mendoza contaría ya con 55 de los 1023 millones comprometidos por el gobierno nacional par financiar la obra,
Sin embargo, el propio Jefe de Estado salió a decir hace algunos días: "No voy a financiar una obra cuestionada por las cuatro provincias". De ahí la importancia de esta reunión para el gobierno mendocino.
Ahora bien, más allá del eventual impacto ambiental y los temores de La Pampa por el agua, hay otra "problemática" que implica la realización de Portezuelo del Viento: la desaparición de un pueblo entero.
Se trata de Las Loicas, una localidad de menos de 200 familias, muy cerca de Chile ubicada sobre la ruta 145 y también muy pequeña, que quedará literalmente bajo el agua ante el desarrollo de la presa. Claro que el proyecto implica también relocalizar a sus habitantes.
El pueblo cuenta con modestos recursos y la actividad principal en la ganadería. Se alimenta de un grupo electrógeno que les proporciona luz hasta seis horas al día.
Desde el gobierno mendocino indican que los pobladores serán mudados a la costa sur del lago, donde se levantará una villa con 80 casas, polideportivo, centros asistenciales y dos edificios funconaran como hospedaje para los obreros durante la obra y luego , cuando ésta esté concluida, como hoteles, según reporta el diario La Nación.
Más allá del traslado y los beneficios que promete la obra (más energía, mejor irrigación, más empleo e inversiones y una mejor calidad de vida para el sur mendocino), muchos habitantes de La Laicas ven con gran recelo su desarrollo a costa de perder el pueblo y todo lo que ello conlleva.