Además, fuentes gremiales le confirmaron al portal Infobae que "en términos coloquiales, no estaban de acuerdo en nada con las políticas del ministerio. Las diferencias eran profundas".
Un cruce público que tuvieron ambos, fue por por el tema de las pruebas estandarizadas, de las que Puiggrós no estaba de acuerdo y Trotta sí.
Ella en una entrevista dijo que ese tipo de actividades tenían "una lógica empresarial" y luego, a los días, Trotta salió a decir todo lo contrario y a manifestar que el Ministerio de Educación seguiría participando en este tipo de evaluaciones.
"Evaluar no es un elemento de la enseñanza, es un instrumento de control y de selección y está pensado desde una lógica empresarial. Lo que busca es reducir cantidad de alumnos, de docentes, desde una idea meritocrática", fue lo que dijo la ahora exviceministra de educación en una entrevista.
A lo que Nicolás Trotta respondió en otras declaraciones periodísticas:
"El país va a seguir participando en las pruebas de la OCDE (PISA) como en las de la Unesco (TERCE y SERCE)".
Y agregó: " No hay contradicción entre lo que pienso yo y lo que piensa Adriana. Ella se refirió no a la evaluación en general, sino a cierta evaluación estandarizada porque no necesariamente esas pruebas reflejan la pedagogía argentina. Pero la posición nuestra es clara y consideramos importante evaluar el sistema. Por eso creamos nuestra dirección de Evaluación y estamos terminando de procesar los resultados de Aprender 2019".
Por lo pronto, y con la reciente decisión de Puiggrós, aún no está definido quién ocupará su lugar.