De esta manera, se abre la puerta para el recambio, y La Cámpora tiene dirigentes para ofrecer en casi todo el territorio provincial. Ya cada pueblo de la Provincia tiene su base de operaciones camporista.
Por eso, el propio Máximo es uno de los que más pelea por sostener la normativa que limita las reelecciones y que algunos caudillos del peronismo quisieran derogar, preocupados por su destino político.
Según publicó 'Clarín' hace unos días, el hijo de los 2 expresidentes bajó la orden de que la ley actual "no se toca". En ese marco, la tensión con los intendentes recrudece.
La vicegobernadora bonaerense, Verónica Magario, al sostener que la carta magna provincial "está atrasada" y que hay que "revisarla" en pos de que las reelecciones de los jefes comunales no se limiten por ley sino sólo por la voluntad popular, echó más leña al fuego.
Pero no sólo eso. Dejó en claro además que el problema no es interno. En efecto, la bonaerense afirmó que coincidía con la visión del senador de Juntos por el Cambio, Roberto Costa, sobre la necesidad de replantear el sistema legislativo provincial.
Específicamente, en cuanto a la limitación de los mandatos de los intendentes, que se instauró durante el gobierno de María Eugenia Vidal, dijo que "la limitación la tiene que poner el conjunto del pueblo, sobre todo en el interior de la Provincia".
"En los últimos cuatro años, las leyes que se votaron acá, lo único que hicieron fue limitar si un intendente fue reelegido o no, y utilizaron la reelección como una bandera de la antipolítica; porque me parece que si a un intendente, en un pueblo, la gente lo quiere, lo va a votar, y si no lo quiere, no lo va a votar. Tampoco creo en esto de enquistarse en el poder, pero quien te saca y te pone son los ciudadanos, punto. Si hiciste bien las cosas, te van a volver a votar si no votan a otro; y esto lo vimos con Vidal, y con los intendentes que ganaron con Vidal", dijo.
La ley 14.836 fue sancionada hace menos de cuatro años, con el impulso de la entonces gobernadora y Sergio Massa. Impide la reelección indefinida -solo habilita dos mandatos consecutivos- de intendentes, diputados y senadores provinciales, concejales y consejeros escolares. El kirchnerismo votó en contra de la iniciativa.
Aunque bastantes intendentes ya venían al frente de sus municipios desde antes, la norma cuenta como primer período de gestión a los que se iniciaron en 2015. De esta manera, los jefes comunales que fueron reelectos en 2019 están impedidos de buscar un otro mandato en 2023.
Cierto es que faltan más de tres años para esa elección, pero la ley impacta ya en los comicios del año que viene. Hay consejeros escolares, concejales y diputados y senadores provinciales -todos los que fueron electos en 2013 o antes- que no podrán buscar ser reelectos.
Pero: "¿Vidal, a la que le conviene ser jefa de la oposición, va a ir en contra de la ley que impulsó como gobernadora? Es una alquimia muy complicada. Es una discusión muy costosa de cara a la sociedad".
Por eos, piensan en abrir una hendija para la discusión legislativa en caso de que la Casa Rosada impulse un proyecto de ley para suspender las PASO de 2021. "Quizá en ese revoleo se pueda dar la discusión", razonan. "Capaz se pueda colar ahí", coincide un intendente de Juntos por el Cambio.
En el peronismo repiten que los más preocupados por los efectos de la ley son sus pares de Juntos por el Cambio. "No tienen figuras de recambio, y ya en la elección del año que viene varios de ellos van a a tener que ir de candidatos testimoniales en las boletas de sus distritos".
Un intendente de la oposición afirmó hace unos días: "No nos sobran las figuras. Somos una fuerza bastante nueva en la que los personalismos bien entendidos le dan fortaleza a la propia fuerza. Podríamos perder algunos territorios si se mantiene la veda".
Entre los intendentes de Juntos por el Cambio, la norma afecta a Julio Garro (La Plata), Néstor Grindetti (Lanús), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Jorge Macri (Vicente López) y Gustavo Posse (San Isidro).
Por eso, el paso que dio Magario fue más que importante. En efecto, ya se barajó ir por la vía judicial. Lo intentó un intendente radical que consultó a constitucionalistas, quienes le opinaron que la norma no podría aplicarse sobre los mandatos vigentes en 2016 cuando fue sancionada, si no a partir de ahí. Así, los electos en 2015 podrían buscar un nuevo mandato -y se supone, último- en 2023.
A principios de año, con el inicio de la pandemia, el gobernador Axel Kicillof cerró la posibilidad de debatir una nueva normativa. Luego se dijo también que buscarían condicionarlo con la aprobación de leyes desde el senado provincial. Y ahora, Magario toma distancia de aquella postura. "Cuando el río suena...", afirmó el diario platense 'El Día' que entre signos de interrogación se pregunta si el límite a la reelección de intendentes, "sobrevivirá".
Por si o por no, será sin dudas un tema central en la pospandemia bonaerense.